Merkel EFE

Si la Unión Europea (UE) quiere detener la inmigración ilegal, debe establecer mecanismos que permitan a quienes huyen de conflictos, especialmente en Siria, buscar refugio de forma legal y segura en Europa, afirmó hoy en Ankara la canciller alemana, Angela Merkel.

“Si queremos poner fin a la migración ilegal debemos estar dispuestos a acoger de forma legal cierto volumen de migración, especialmente de refugiados sirios”, insistió la canciller, que se reunió tanto con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, como con el primer ministro, Ahmet Davutoglu.

“Sé que algunos están hartos de escuchar la palabra ‘contingentes’ (los cupos de refugiados a repartir entre los distintos países comunitarios), pero hoy hemos dado un gran paso adelante y podemos decir a Turquía que tenemos una responsabilidad compartida”, agregó la política conservadora.

“No podemos esperar de Turquía que frene todo (el flujo de refugiados) y decir que de los contingentes hablaremos dentro de medio año. Esto no puede ser. Debe ir mano a mano”, recalcó.

La jefa del Gobierno alemán esbozó cuatro puntos fundamentales durante la rueda de prensa que ofreció con Davutoglu.

Son: presionar a Rusia para que ponga fin a los bombardeos de civiles en Siria; mejorar la vigilancia de las fronteras comunitarias, incluso con la participación de la OTAN; atender las necesidades de los refugiados en Turquía y acordar urgentemente vías para que cierto volumen de refugiados pueda trasladarse de forma legal a Europa.

Subrayó que esas vías legales son la única manera de evitar que los “traficantes de personas se lucren con las travesías, a costa de personas inocentes en un viaje en el que sólo este mes de enero han muerto casi 300 personas”.

Al mismo tiempo, dijo, hay que gastar de forma urgente y sin burocracia los 3.000 millones de euros prometidos a Turquía para que atienda a los refugiados.

“Ahora está disponible esa ayuda financiera, así que vayamos a gastarla, y cuando se acabe podremos seguir hablando”, agregó.

Pero también subrayó la importancia de incrementar la vigilancia de las fronteras mediante una mayor colaboración tanto de Alemania como de Turquía con Frontex, la misión policial fronteriza europea, y apuntó a atraer a la OTAN a esta tarea.

“Vamos a utilizar la reunión de ministros de Defensa de la OTAN (10 y 11 de febrero) para hablar en general de la situación en Siria, pero también de la posibilidad de hasta qué punto la OTAN puede ser útil para apoyar el trabajo de Frontex y de la guardia costera turca”, indicó Merkel.

También Davutoglu dijo que iba a proponer incluir en la agenda de esta reunión el uso de los mecanismos de vigilancia y observación de la OTAN para frenar el flujo de refugiados.

En todo caso, los dos mandatarios coincidieron en que es necesario ir a la raíz y presionar a Rusia para que sus fuerzas aéreas y las del régimen de Bachar al Asad dejen de bombardear a civiles en Siria.

“No sólo estamos impresionados, sino indignados por el dolor que sufren decenas de miles de personas por los bombardeos, también por parte rusa”, denunció Merkel.

La canciller recordó que el pasado 18 de diciembre el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución en la que se reclama a todas las partes “que detengan de forma inmediata los ataques contra la población civil y contra objetivos civiles” en Siria, resolución que recibió el voto a favor de Rusia.

La canciller se refirió a las escenas de “miseria” y “miedo” en la frontera entre Siria y Turquía, donde se han concentrado entre 30.000 y 45.000 personas que huyen de los ataques de Rusia y el Ejército sirio contra la ciudad Alepo.

Merkel dijo que “bajo esas circunstancias es difícil que haya negociaciones de paz”.

“Si hace falta, los acogeremos (a los refugiados). Pero no se puede esperar que asumamos esta carga solos. No se puede cerrar los ojos ante la agresión rusa y pensar que Turquía asumirá la carga de cualquier manera”, advirtió Davutoglu por su parte.

De momento, las autoridades turcas no han dejado pasar a estos desplazados, pero envían ayuda humanitaria a través de la frontera y la ONG turca IHH está construyendo dos campamentos cerca de la valla fronteriza, en el lado sirio.