Marco-Meza
¿Cómo nace la idea de las primarias ciudadanas?
Por septiembre ya discutíamos ir a las municipales con una propuesta ciudadana. Teníamos claro que esto no era hacer la revolución, sino que mejorar la administración de la ciudad y todos los problemas que existen. Mi postura fue que teníamos que dar un paso más, con autoridades propias que respeten procesos de forma integral y una administración con capacidades.

¿Ya no se ven representados por sus autoridades?
No. En Chile hay un odio frente a la política. Vemos una derecha empresarial que quiso levantar el país haciendo empresas productivas con un sentimiento muy patriótico, cuando sabemos que muchos de sus personeros fueron financiados ilegalmente por esos grupos económicos. Lo mismo pasó con la izquierda, que vivió el fin de su ideología y ahora ya no se rige por el servicio público, sino por enriquecimientos personales. El que no sabe esto tiene que ser alguien absolutamente aislado de la realidad.

Sobre todo en el último tiempo, como el caso Caval o SQM. O los correos entre Pablo Longueira y Patricio Contesse.
Pienso que podemos vivir con la corrupción porque, con mayor y menor sospecha, hemos votado por actores sospechosamente corruptos. Esto es como en el barrio, donde sabemos que el vecino es ladrón pero no hacemos nada. Pero la población se está dando cuenta de este vicio total que ya no pasa por una cuestión de partidos políticos, sino de instituciones ineficientes. Y eso nos hace reaccionar.

¿Quiénes se han sumado a la convocatoria de las primarias?
Lo que pasa es que somos una organización territorial transversal, por ende hay personas con afinidades políticas pero independientes. Por ejemplo, violentaría que hubiese integrantes de la Nueva Mayoría, porque nuestro movimiento va por la vereda del frente. Aquí todos nos presentamos al costado de nuestras luchas particulares para ser La Matriz, un grupo autónomo.

Aunque igual tienen movimientos políticos dentro.
Somos un movimiento ciudadano y, como tal, dimos el puntapié para iniciar un proceso de candidaturas. Dentro de este desarrollo invitamos a algunos partidos políticos que estaban fuera de los dos conglomerados tradicionales, que son la Nueva Mayoría y la Alianza.

¿Y cómo fue la recepción?
Aceptaron de inmediato, lo que todavía nos sorprende. Tempranamente llegaron Revolución Democrática, Partido Poder e Izquierda Autónoma. También la coalición Pueblo Unido, la que apenas se conformó en Santiago tuvo su réplica aquí. Como se necesita formalidad, la presencia de ellos en este proceso será manifestada públicamente el primero de marzo.

¿Qué tienen las agrupaciones políticas que aceptaron su llamado que otros partidos no?
Que se identifican por estar fuera de este duopolio.

¿Eso lo ves como algo positivo?
Sí, porque en todos los años que llevamos postdictadura los que más han sufrido son los chilenos pobres, que no han tenido oportunidades para surgir. Estos dos conglomerados políticos no fueron capaces de darnos una vida digna y cuando vemos que están envueltos en escándalos de plata, corrupción y aprovechamiento de sus cargos para obtener réditos personales, no hay salvavidas para ellos. En ningún momento pensamos en tener partidos de la Nueva Mayoría o de la Alianza por los problemas ideológicos que arrastraría.

DJ MÉNDEZ
Al igual que ustedes, que han empezado a movilizarse y planean primarias ciudadanas, la Nueva Mayoría también da nombres de posibles candidatos para Valparaíso. El que más llama la atención es el de DJ Méndez. ¿Qué te parece?
Que violenta a los que nos tratamos de tomar un poco en serio la comuna, la municipalidad, el que hacer político y las demandas ciudadanas. Cuando pensamos en un candidato lo queremos con un trabajo territorial y social demostrable. Y a DJ Méndez lo conozco por un programa de televisión en donde ventilaba la intimidad de su familia.

¿A qué responde este gesto?
No sé, pero si yo fuese del PPD me sentiría bastante violentado. Sería interesante saber si su familia pidió refugio político en Suecia, porque su experiencia en ese país puede ser de gran aporte, pero creo que este caballero no nos va a aportar metodologías sistémicas ni políticas de desarrollo público. Sí música y refranes, pero para eso está la radio, Youtube o un sitio para descargar música. No la alcaldía.

¿Pero qué implica para ti su postulación para alcalde?
Es una falta de respeto, pero no creo que el problema es de él sino de quien lo postula. Al PPD debemos preguntarle en qué nos beneficia esto, porque la discusión está instalada.

¿Ven la posibilidad de que salga electo su candidato de las primarias?
Dentro de las opiniones hay pesimistas y optimistas. Sabemos que tenemos una objetiva y real oportunidad, estamos atentos porque si ganamos tenemos que gobernar y con guitarra es otra cosa. El desafío no es una vez ganada la elección. El desafío ya comenzó.

¿Por qué los pesimistas están en esa condición?
Porque está todo en contra. La ley, los grandes conglomerados políticos apoyados con las grandes empresas familiares dueñas de Chile. Imagínate que para la segunda marcha nacional por el agua aquí hubo 12 mil personas en la calle y no salió ni en los canales regionales. Tenemos todo en contra.

¿Y en qué se afirman los que piensan positivo, como tú?
En que, objetivamente, hay posibilidades de ganar. No me podría arriesgar con una cifra porque no tendría consistencia. Pero hay un gran porcentaje que está absolutamente disconforme con los gobiernos, tanto de un sector como del otro. Y que en nosotros ven la solución a sus demandas porque trabajaremos desde la ciudadanía.

¿Qué perfil debe tener el candidato electo en las primarias?
Aunque parezca chiste, que sea probo. Lo que pasa es que tenemos todas las sospechas de que no tenemos un alcalde así. Que no tenga negocios con grandes conglomerados políticos o económicos, de tal manera que pueda hacer uso de su independencia como ciudadano.

En el caso de ser exitoso este proceso, ¿lo replicarán en otros lugares?
Claro, porque hay una mirada a futuro transversal de que la ciudadanía se cansó de que otros elijan por ellos. Aquí hay una análisis territorial donde la gente piensa lo mejor para Valparaíso. Ese es nuestro norte político, no beneficiarnos personalmente como lo han hecho la Nueva Mayoría y la Alianza desde que estamos en democracia.