allamand A1

Un poco antes del mediodía, la hora sin sombra como dicen algunos, el senador de RN, Andrés Allamand, llegó hasta el Palacio de La Moneda para entregarle en la mano al ministro del Interior, Jorge Burgos, un documento con una propuesta para reformar la Constitución.

En lo medular, Allamand propone cambiar el régimen político que impera por uno semipresidencial.

A la salida de la cita con el jefe de gabinete, el parlamentario explicó ante los medios -a grandes rasgos- en qué consiste su propuesta.

“Tenemos que encontrar formas de que el conjunto de las instituciones políticas, el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, puedan coordinarse mejor y realizar una acción de gobierno más cohesionada y más responsable”, afirmó.

Además, expresó que “la figura del Presidente de la República es un Presidente fuerte, que tiene a cargo importantísimas tareas (…) y que pueda tener reelección inmediata, es decir, que los Presidentes puedan tener ocho años de gobierno”.

Respecto del jefe de Gobierno,  sería “una suerte de ministro del Interior reforzado, jefe de gabinete, que tiene a su cargo tareas de conducción política del gobierno y administración interior”.

Según Allamand, “parte de las dificultades que tenemos es que la gente ve al poder Ejecutivo por un lado, y el Legislativo por otro (…) la gente debe ver que todos los recursos del Estado funcionan en conjunto y funcionan orgánicamente”, acotó.

“Esto genera un gobierno que es en la práctica mucho más fuerte, tiene mucho más respaldo político y es más responsable en su accionar”, sintetizó.

Allamand además comentó que espera reunirse con los ex presidentes Ricardo Lagos, Eduardo Frei y Sebastián Piñera para dar a conocer el proyecto, encuentros que espera repetir con el ministro de la Segpres, Nicolás Eyzaguirre y con el presidente del Consejo de Observadores del Proceso Constituyente, Patricio Zapata.

La apreciación de Burgos

El ministro del Interior expresó, por su parte, que la propuesta de Allamand “es un camino intermedio entre el presidencialismo más bien conocido en nuestra América Latina y EE.UU., versus el parlamentarismo de la Europa continental y el Reino Unido, eso entiendo es lo que me trae”.

“Una reforma de presidencialismo a semi presidencialismo es una reforma estructural, profunda, que da cuenta entonces que también en la Alianza hay interés por hacer modificaciones estructurales, lo que me parece una buena noticia”, afirmó.