ezzati a1

En los últimos dos años, el Arzobispado de Santiago se ha preocupado de ordenar sus finanzas con el fin de entregar a la ciudadanía un detalle full transparente de todas las lucas que manejan al año.

La decisión adoptada por la Iglesia apunta al convenio firmado la semana pasada por la Conferencia Episcopal y el capítulo chileno de Transparencia Internacional, en la que adoptaban el compromiso de mostrar sus cuentas vía transparencia activa.

Pues bien, según consigna un reportaje realizado por La Tercera, en 2015 el Arzobispado de Santiago reconoció que, por ejemplo, en 2015 manejo ingresos y egresos por 10 mil millones de pesos. Por su parte, reconocieron que manejan acciones en una gran cantidad de empresas, entre las que destacan SQM, del ex yerno de Pinochet, Julio Ponce Lerou. En todo caso. afirman que allí solo poseen el 1% gracias a donaciones o herencias de particulares.

De acuerdo a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), la Iglesia posee acciones en firmas como CMPC, Chilectra, Telefónica, Enersis, Muelles de Penco, Servicios Financieros Progreso, Norte Sur S.A., Oxiquim, Copec, Minera Valparaíso, Melón S.A., Automovilismo y Turismo S.A., Forestal Pasur e Inmobiliaria Sixterra, además de SQM.

De los 10 mil millones de pesos que ingresas y egresan cada año, la Iglesia detalló que existen donaciones reservadas, acciones en la bolsa, arriende de bienes raíces y una cuenta fuera de Chile. Eso sí, el administrador del arzobispado de Santiago, Ramiro Montesinos, soltó que están buscando cerrar algunos negocios “que no sean de nuestro giro”, argumentando que es inseguro mantenerlos ya que como poseen sólo el 1% no tienen derecho a voto en las determinaciones de las firmas.

“No queremos tener acciones, porque es complicado. Si participamos somos un porcentaje mínimo, sin siquiera tener derecho a voto, y si hacen operaciones no éticas nos complica. Además, con todo esto de la colusión, tú no sabes”, dijo por su lado el vicario general del Arzobispado, Fernando Ramos.

También existe un consejo de asuntos económicos que decide los asuntos financieros más importantes. El equipo formado por el propio Ramos y Montesinos, lo integran además los laicos María Teresa Ross (académica), Alberto Calderón (empresario), Juan Irarrázabal (abogado), y Ricardo Labarca (arquitecto). En esta línea, cuando hay inversiones superiores a los 25 mil dólares le piden opinión al arzobispo Ricardo Ezzati. Ya cuando las lucas sobrepasan los 500 mil dólares, consultan al Vaticano.

Entre los elementos que componen los ingresos de la Iglesia destacan un 31% del 1% de su sueldo que aportan los fieles. Otro 47% responde a las donaciones que realizan privados. Además existen lucas aportadas por el Estado por programas sociales. En tanto, hay lucas que llegan desde el extranjero por agencias internacionales.

El dinero también llega gracias al arriendo de inmuebles que posee la Iglesia. En ellos se han generado restaurantes, estacionamientos, colegios y supermercados. Gracias a esto, recibe $2.372.806.040, (22% de ingreso anual).

Sobre este punto, la Iglesia afirmó que ha terminado contratos al saber que sus recintos estaban siendo ocupados para fines inadecuados, como por ejemplo la implementación de una botillería al lado de una parroquia.

La Usach le arrendó a la Iglesia el edificio de avenida Ecuador por 320 UF mensuales hasta 2017. Posiblemente le arrienden a la Universidad Alberto Hurtado otro inmueble en Erasmo Escala. Aparecen bajo su manejo también algunos locales cerca de la Catedral Metropolitana de Plaza de Armas. Sumado a todo lo expuesto anteriormente se obtienen recursos por concepto de expropiaciones de terrenos.

Ante las dudas legales que surgían al interior de la curia, la Conferencia Episcopal consultó al Servicio de Impuestos Internos un informe aclaratorio. La respuesta por parte del ente fiscalizador llegó el 13 de julio de 2015, manifestando que “como principio general, dada la naturaleza de las actividades propias del culto religioso, las iglesias no se encuentran afectas al Impuesto a la Renta, en la medida en que no lleven a cabo actividades comerciales o empresariales, o posean bienes susceptibles de producir rentas gravadas con el mencionado tributo”. Allí serían y tendrán “tendrán calidad de contribuyentes”, dijo.

Según La Tercera, la Iglesia pidió hacer este año su primera declaración de impuestos a la renta. Posteriormente pagó 26,4 millones de pesos al fisco por venta de una propiedad. Además, pagan cada año 238 palos por bienes raíces que no son dedicados al culto.