La candidata ultraderechista en las elecciones presidenciales francesas, Marine Le Pen, depositó hoy su voto para la segunda vuelta de los comicios en su feudo electoral de Hénin-Beaumont, en el norte de Francia.

Con apariencia seria y ante un buen número de periodistas, Le Pen, a quien las encuestas dan como derrotada, acudió a votar acompañada por el alcalde de la ciudad, Steeve Briois.

Vestida con un traje oscuro y una blusa fucsia, la candidata de la extrema derecha apenas se entretuvo a saludar a los electores del colegio en el que emitió su sufragio.

Poco después de hacerlo, rodeada de un numeroso grupo de guardaespaldas, se dirigió a su coche y abandonó el lugar.

Le Pen tiene previsto almorzar en familia en Hénin-Beaumont antes de viajar a París, donde seguirá el escrutinio de la segunda vuelta.

Será una novedad con respecto a la primera, en la que decidió organizar la noche electoral en su feudo del norte de Francia, algo poco corriente en Francia, donde todos los candidatos suelen hacerlo en la capital.

A sus 48 años, Le Pen se convirtió en la segunda mujer en superar la primera vuelta de unas presidenciales, después de que en 2007 lo hiciera la socialista Ségolène Royal.

Lo hizo 15 años después de que su padre, Jean-Marie Le Pen, fuera el primer candidato de la extrema derecha en clasificarse para la segunda vuelta.

Aunque ningún sondeo le da la victoria, Le Pen aspira a lograr un buen resultado frente al socioliberal Emmanuel Macron, lo que puede convertirla en la líder de la oposición.