Luego del accidente de Esteban Pavez, que fue perseguido por Carabineros manejando en estado de ebriedad, la agencia EFE, que distribuye noticias en español por todos los países del orbe, hizo una compilación de los problemas que han tenido futbolistas manejando con copete en la garganta.

Lo que viene a continuación, es una crónica de los vínculos entre los futbolistas chilenos que han tenido problemas, el alcohol y la velocidad.

Este texto, original de Agencia EFE, es cómo nos verán los lectores de todo el mundo a través de centenares de medios en español:

El accidente protagonizado por el jugador de Colo Colo Esteban Pavez la madrugada de este jueves es el último de una larga serie de episodios de esta naturaleza en los que se han visto implicados conocidos futbolistas chilenos, desde Johnny Herrera hasta Arturo Vidal.

Durante los últimos años diversos jugadores, que se desempañan a nivel local o internacional, se han visto enredados en polémicas situaciones conduciendo vehículos con alcohol en el cuerpo y convertidos en protagonistas de accidentes o detenciones.

Unos de estos icónicos episodios se remonta al año 2009, cuando el guardameta titular de Chile en los dos primeros partidos de la Copa Confederaciones, Johnny Herrara, fue acusado de protagonizar un accidente en estado de ebriedad, en el que atropelló a una joven de 22 años que falleció producto del impacto.

El jugador de la Universidad de Chile fue condenado en ese entonces a firmas periódicas en el tribunal, y a dos años de suspensión de la licencia de conducir, ya que la investigación comprobó la presencia de solo 0,46 gramos de alcohol en su sangre, cifra que se encuentra por debajo del límite que determina la embriaguez, que es de 0,80 gramos.

Herrera debió pagar 25 millones de pesos (unos 37.800 dólares) a la familia de la víctima, pero en 2012, con la licencia aún suspendida, fue detenido conduciendo un día festivo en un balneario de la región de Valparaíso.

El mismo año, el recién llegado técnico argentino Marcelo Bielsa, considerado el principal responsable de la positiva evolución que ha tenido el fútbol chileno desde entonces, perdonó al centrocampista Marco Estrada, detenido por conducir bajo la influencia del alcohol.

El hecho de que la plantilla no estaba concentrada salvó a Estrada del enojo del “Loco”.

Otro incidente, y uno de los más recordados y polémicos dentro de la selección chilena, fue el protagonizado por Arturo Vidal en plena Copa América 2015, disputada en Chile y ganada por la Roja.

Vidal sufrió un aparatoso choque con otro vehículo en su lujoso Ferrari cuando conducía hacia el cuartel general de la selección tras salir a altas horas de la madrugada de una juerga en un casino situado en las afueras de la capital chilena.

En esa instancia, el entonces seleccionador Jorge Sampaoli optó por no sancionar al futbolista ya que consideró que el polémico episodio no fue lo suficientemente grave como para expulsarlo del equipo.

Un hecho más reciente fue el que involucró al lateral de la selección Eugenio Mena, que hace un par de semanas fue detenido por conducir en estado de ebriedad y a exceso de velocidad (166 kilómetros por hora) en la autopista de Valparaíso a Santiago pocas horas antes del viaje de ‘la Roja’ a Rusia para jugar la Copa Confederaciones.

Mena quedó en libertad por orden del fiscal y fue autorizado a viajar con la plantilla de Chile a Rusia, pero deberá comparecer cuando concluya la participación de ‘la Roja’ en el torneo.

Frente a lo ocurrido el actual técnico de Chile, Juan Antonio Pizzi comentó que Mena “llegó a la hora y en buenas condiciones”, a la concentración, sin dar lugar a mayores comentarios sobre el incidente.

Por su parte, Esteban Pavez, que integró la selección de Chile que el pasado enero ganó la China Cup en el país oriental, es el protagonista del último escándalo, ocurrido la madrugada de este jueves.

El jugador, de 27 años, fue arrestado tras chocar su automóvil contra un taxi y darse luego a la fuga por varios kilómetros en el sector santiaguino de Ñuñoa, lo que llevó a una patrulla policial a dispararle a los neumáticos para obligarle a detener su lujoso BMW.

El centrocampista de Colo Colo, que marcó 1,1 gramos de alcohol por litro de sangre en la alcoholemia, fue puesto en libertad con una citación a la Fiscalía y se presentó unas horas después a los entrenamientos de su equipo en el estadio Monumental, aunque la situación llevó a que el técnico Pablo Guede lo apartara del grupo para que se entrenara a un costado lejos de sus compañeros.

Sin la presencia de vehículos, pero sí del alcohol, los futbolistas chilenos han sido protagonistas de otros sonados actos de indisciplina en los últimos años, entre ellos el “Puertoordazo” de Venezuela en la Copa América 2007 y el “bautizazo” de noviembre de 2011 han sido los más célebres.

Este último ha sido el único caso que derivó en sanciones: Jorge Valdivia, Arturo Vidal, Carlos Carmona, Gonzalo Jara y Jean Beausejour fueron separados por el entonces seleccionador, Claudio Borghi.