Chile está perdiendo 1-0 ante Australia en el último partido de la fase de grupos de la Copa Confederaciones. La derrota alcanza para clasificar en segundo puesto, pero este equipo no juega a eso, siempre buscar ganar, no saca la calculadora. Entonces, la Roja se vuelca al ataque.

Transcurre más o menos el minuto 66 del partido que se disputa en Moscú y una pelota le llega a Arturo Vidal, quien cede cayéndose para Alexis en la entrada del área. Al tocopillano lo madruga un defensa oceánico y el balón vuelve a salir del área. Entonces, cuando se pensaba que se alejaba del arco “aussie”. Vidal, desde el suelo, pone la cabeza y la esférica vuelve a caer en el pie de un jugador vestido de Rojo. Es Mena, el chueco, quien lanza un centro al área que guapea Vargas y que Martín Rodríguez cambia por gol.

Pasan las horas y la jugada, además de ser el momento en que Chile empata el partido y se asegura el paso a la semifinal, queda registrada en la memoria del hincha como esas cosas imposibles que sólo puede hacer Arturo Vidal.

Y resulta que no es casual eso en el volante. Pues a propósito de esa postal, muchos recordaron una similar que tuvo lugar el 8 de abril en la Bundesliga. Jugaba el Bayern Munich con el Borussia Dortmund. Ousmane Dembelé se disponía a avanzar con la pelota cuando Arturo Vidal se la tranca con la cabeza desde el suelo, quitándosela.

Como ayer, más que el resultado del partido, el temerario momento del volante es lo que todos terminan por recordar. Como dijo alguien, son las cosas que hacen pensar que aquel muchacho de San Joaquín no es de acá.