A propósito de la batahola que se armó en Chile por el paso del Bus de la Libertad, micro que se opone a la identidad de género, El Desconcierto recoge una entrevista reciente a Alexya Salvador, quien dice ser “la primera pastora transgénero de América Latina”.

“Te explico. Nosotros aprendemos desde el Génesis que existe la Santa Trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Dios, por tanto, mandó a su Hijo para la tierra. Jesús, el Hijo, tenía el género divino ¿correcto? Entonces, cuando descendió para la tierra pasó a tener el género humano. Entonces, ¿si Jesús puede ‘transicionarse’, por qué yo no podría?”, defiende.

Alexya asevera que por eso mismo, es que “Dios no tiene género, puede ser hombre o una mujer, o no ser nada”.

“Dios puede ser travesti, transgénero, una drag-queen o un crossdresser, puede ser gay o lesbiana, o una Diosa”, agrega.

Según dice, en el Antiguo Testamento se nos presenta a un “Dios hombre, macho, que está sentado en el trono castigando a quien no cumple sus designios, un ‘dios homérico’ que hace que las cosas acontezcan”, pero que “luego viene Jesucristo, y en el Nuevo Testamento vamos a ver que Dios es amor, aquel Dios que en el Antiguo Testamento es sólo hombre, va abrirse, va a permitirse conocer a través de Jesucristo”.

“En diversos momentos del Evangelio Jesús dice: ‘quien me ve a mí, ve a mi Padre, mi Padre y yo somos una sola cosa’, por eso, también yo y Dios somos uno, si yo soy una mujer transgénero Dios es también transgénero”, afirma la autodenominada pastora transgénero.