La Guardia Civil española detuvo a catorce personas, entre ellas altos cargos de la administración regional de Cataluña, en una operación cuyo objetivo es frenar el referéndum separatista convocado para el 1 de octubre, pese a la suspensión por parte del Tribunal Constitucional.

“Estaban avisados”, afirmó el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, quien insistió en que las autoridades regionales catalanas “sabían que el referéndum no se podía celebrar porque es liquidar la soberanía nacional y el derecho que tienen todos los españoles a decidir lo que quieren que sea su país”.

“No hay ningún Estado democrático en el mundo que acepte lo que están planteando estas personas”, subrayó Rajoy.

Pese a las advertencias desde el gobierno central y a las detenciones, los catalanes insisten en su afán independentista convocado de manera para el 1 de octubre.

En ese sentido, el presidente regional catalán, Carles Puigdemont, llamó a votar en dicho referéndum para responder al Ejecutivo español, al que acusó de “aplicar de facto un estado de excepción” y “suspender” la autonomía de Cataluña.

Entre los detenidos por la Guardia Civil española figura el número dos de la consejería de Economía, Josep Maria Jové, el secretario de Hacienda, Lluís Salvadó y responsables de Telecomunicaciones y Asuntos Sociales de esa región española.

En tanto en la zona noreste de Barcelona, cientos de personas se han congregado para para protestar por las detenciones y los registros de hoy, con consignas como “votaremos” y “Nuestras armas son nuestras urnas”.