En la denominada Operación Huracán, con diligencia simultáneas, encabezadas por la dirección de Inteligencia de Carabineros, ayer la policía detuvo a Héctor Llaitul, vocero de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) y Jaime Huenchullán, dirigente de la Comunidad Autónoma de Temucuicui, junto a otros seis comuneros mapuches, en el marco de la investigación por la quema de camiones el sur del país el pasado agosto, quienes serán formalizados durante esta jornada por asociación ilícita y se les aplicaría la ley antiterrorista.

Además se detuvo al hijo de Llaitul, Héctor Llaitul Pezoa, el hermano de Huenchullán, Rodrigo Huenchullán, David Aedo Cid, involucrado en el caso Moyano, Fidel Trañamil, Claudio Leiva y Martín Curiche.

Llaitul Carrillanca fue detenido mientras visitaba a su madre en la ciudad de Concepción, dijo su pareja, Pamela Pezoa, a radio Biobío. Pezoa explicó que el allanamiento de la casa y la detención de Llaitul fue obra de personal del Grupo de Operaciones Especiales (GOPE) de Carabineros y reclamó por la violencia del procedimiento.

Llaitul cumple actualmente en libertad condicional una pena por un proceso anterior y en los últimos meses ha desmarcado a la CAM de atentados ocurridos en la zona, atribuyéndolos a un grupo disidente de la organización, denominado Wichan Auka Mapu.

El jefe de la IX Zona de Carabineros, general Christian Franzani, informó que “a raíz de un sinnúmero de órdenes de investigar que maneja nuestro servicio de Inteligencia, hace seis meses a la fecha se venían investigando diferentes causas por diferentes hechos de violencia rural y de carácter terrorista”.

El director nacional de Inteligencia de Carabineros, general Gonzalo Blu, esta jornada entregará los antecedentes y pruebas recopiladas en la investigación que vincularían a los capturados con hechos de violencia en el sur.

Los hechos que se les atribuyen a los detenidos ocurrieron el 19 de agosto, cuando dieciocho camiones pertenecientes a una empresa dedicada al transporte de productos alimenticios fueron quemados en un predio situado al sur de Temuco. Posteriormente, el 28 de agosto, ardieron otros 29 camiones de una empresa que daba servicios a la industria forestal en la localidad de San José de la Mariquina, en la región de Los Ríos.

Después de este atentado algunas organizaciones gremiales de camioneros amenazaron con un paro nacional indefinido, que el gobierno logró desactivar a través de un diálogo con los dirigentes.