Acaso de lo más llamativo anoche en Tolerancia Cero, cuando asistió el candidato presidencial de la Fuerza de la Mayoría, Alejandro Guillier, fue el momento en que el panelista Fernando Villegas, recordando épocas pretéritas con quien define como amigo (compartieron set en el programa), revela cuál era su postura política. Así lo relata.

“Somos amigos… Bueno, no, yo voy a usar una palabra más siútica, voy a hacer un disclosure. Y todo el mundo sabe, lo he dicho en las redes, en todas partes. Yo quiero llegar al punto que nosotros mantuvimos millones de conversaciones. Te acuerdas, en las elecciones que se batía Lavín contra Lagos, que nosotros estuvimos hasta la noche reporteando y conversábamos, y en muchas otras oportunidades y nos dimos cuenta rápidamente que compartíamos una cosa, los dos éramos republicanos. Somos republicanos y eso significaba básicamente que uno cree y apoya la idea de un Estado laico, un Estado razonable que no se casa con ninguna doctrina, ni religiosa, ni política, ninguna cosa delirante que ande circulando. Un Estado que está interesado en el bienestar de la población, por supuesto, pero que también está pensando en el futuro porque es una empresa histórica, no es meramente escuchar a lo que están gritando, en un momento dado, en la calle, estábamos de acuerdo en eso. Estábamos de acuerdo en que hay que afrontar los problemas uno a uno, por pieza, y usar las medidas concretas, inteligente, y no lo que están gritando en la calle, estábamos de acuerdo en eso. Los dos mirábamos con desdén el camisetismo, esto de andar identificándose con una camiseta como las barras bravas. Por eso que tú y yo, como muchos chilenos, éramos de la Concertación, porque en gran parte la Concertación era más o menos ese esquema y era manejada por gente con esa visión. Dicho eso, me produjo un asombro fenomenal el verte en la otra línea, verte un poco como el médico que va a dar respiración boca a boca a un organismo político que, a mi juicio, está moribundo, muerto ya. Que ha sido desastroso en muchos sentidos: mal diagnóstico, mala ejecución, malas políticas y últimamente con cierto carerrajismo en el mentir y el afrontar las cosas con cierto desparpajo. Y que tú estés ahí (…) No lo entiendo, qué fue de ese Alejandro Guillier que conocí razonable, qué tiene que ver con este Alejandro que habla de la continuación de la gran obra, qué gran obra, de Michelle Bachelet (…) ¿Cómo fue que llegaste a esto? ¿Cómo fue que te desviaste de este camino razonable?”.