Julio Moncada, secretario general Evópoli:
“El riesgo de la llegada de un líder populista se hace más posible”

 

La actual generación de 18 a 30 años no está votando. Observamos que los hijos de esos jóvenes crecerían con una concepción desde el hogar de no votar, haciendo que el círculo se intensifique. De esa manera, el riesgo de la llegada de un líder populista se hace más posible, con consecuencias para la democracia.

Durante todas nuestras campañas, hemos incentivado la participación electoral de todos los sectores de la población. Debemos hacer íntegro el voto, ya que es un mecanismo donde todos pesamos lo mismo, o sea, mi voto es igual al de los sectores más acomodados. Es más, en todas las campañas estamos enfocando los esfuerzos para que nuestros jóvenes se unan a los comandos de los candidatos que tenemos. La política no se debe tomar como un negocio, sino que como una herramienta para mejorar la calidad de vida de todos por igual.

La desigualdad socioeconómica por otro lado afecta no sólo la votación juvenil, sino que la votación en general. En ese sentido, la votación juvenil está supeditada por los incentivos que los jóvenes perciban. Si los proyectos políticos están enfocados en entregar más oportunidades y de manera efectiva, no falsas ilusiones, sin duda que la votación juvenil subirá. Ahora entran a jugar los incentivos que posean los electores y en eso hay que poner ojo, ya que los populismos se harán efectivos.

Al contrastarlo con los sectores más acomodados, la familia influye en la decisión de por quién votar, ya que la tradición familiar indica cierto sector político y se mantiene en el tiempo. Para los sectores más vulnerables, la entrega de oportunidades efectivas debe indicar más incentivos para votar por determinado candidato y subir su calidad de vida, con el fin de buscar mayor equidad.


 

Felipe Parada,dirección nacional de la juventud Más Región:
“El padrón electoral en Chile es viejo y conservador”

Cuando los jóvenes nos quedamos en nuestras casas nos arriesgamos a que un puñado de personas decida por nosotros.

Los jóvenes han liderado durante mucho tiempo movimientos sociales que han puesto en la palestra demandas por las que Chile lleva esperando mucho tiempo, eso lo debemos traducir en participación política real y efectiva. Debemos robustecer nuestra democracia desbordando las urnas y las calles también.

Actualmente el padrón electoral en Chile es viejo y conservador, con ideas retrógradas que lo único que hace es estancarnos como sociedad y no avanzar a cosas mejores. Me gustaría que hubiese menos urnas vacías y estuviesen igual de llenas que las alamedas para las protestas.

Nuestro llamado es a defender lo conseguido y eso lo saldremos a decir en todos los espacios. Los más de 250 mil jóvenes beneficiados con la gratuidad en la educación son de los sectores más humildes de nuestro país, muchos son la primera generación de sus familias en estudiar en la universidad.

Nuestro pueblo debe salir a votar para que no sigan decidiendo por nosotros los que sólo defienden sus privilegios. En Vitacura donde vive probablemente el 1% más rico de nuestro país, el 70% de los jóvenes de 18 años dice que acudirá a votar y en La Pintana solo el 15%, porque a nuestra gente más humilde le han hecho creer que da lo mismo quien gobierne, pero esto no es verdad.

En esta elección presidencial lo que está en juego son dos visiones de país muy contrapuestas. Los que quieren que Chile sea una sociedad donde por sobre todo esté el mercado, esta opción representada por el empresario que pretende volver a ser presidente de Chile y que no cree en derechos adquiridos como la gratuidad en la educación, el aborto en tres causales, la ley de inclusión; y quienes queremos más Estado y más derechos garantizados para nuestro pueblo, esta opción es la única que garantiza que las familias más humildes de nuestro país puedan vivir con dignidad.


 

Jorge Martínez, vicepresidente de la Juventud UDI:
“Somos quienes más alegamos y menos participamos”

Es preocupante que los jóvenes participen menos, porque somos quienes más alegamos y menos participamos. No todos, pero sí un número importante. Cuando les preguntas si van ir a votar la mayoría dice que no y cuando le preguntas por qué, te dicen que no quieren hablar de política. Es vital que exista más interés y fomento a la participación, porque para quienes estamos tratando de hacer cambios desde los partidos políticos es una tarea difícil intentar convencer, cosa que debería ser totalmente al revés.

Nosotros en la UDI tenemos un trabajo muy sólido y durante todo el año, no sólo en época de elecciones, con los sectores socioeconómicos más vulnerables. Es por esto que estamos confiados que la ciudadanía creerá en nosotros y en nuestros candidatos. Los jóvenes de familias más vulnerables son quienes más nos hacen preguntas de cómo participar, porque son ellos quienes se han visto más afectados. La mayoría estudia en universidades privadas, en CFT e IP a lo largo del país y precisamente ellos han sido desplazados por este gobierno con los beneficios prometidos, pero incumplidos, siendo que en cuanto a matrícula son muchos más que los que estudian en universidades del Estado.

Si bien los datos demuestran que quienes están entre los quince y los veintinueve años tienden a votar menos, lo que importa no es solamente darse cuenta de lo que existe hoy en día, si no que cómo lo remediamos. Y es ahí donde creemos que las políticas públicas tienen que ir enfocadas para generar una justicia social en vez del concepto de igualdad. Aquí la izquierda ha planteado que lo más importante es la igualdad de resultados, nosotros creemos en una igualdad de oportunidades. La cancha tiene que estar pareja y desde ahí entra a jugar el mérito.

Reynaldo Morales, secretario general Juventudes Comunistas:
“Nos corresponde ir a votar por todo por lo que ha luchado nuestra generación”

Los jóvenes hemos salido a marchar, hemos protestado y hemos demandado, pero también nos corresponde ir a votar por todo por lo que ha luchado nuestra generación. Tenemos que entender que mediante el voto se expresa otra forma de lucha, más tradicional, pero también más efectiva porque por quienes votemos, serán los que van a estar posteriormente votando reformas y leyes que pueden beneficiarnos o, a la vez, también ir en contra de nuestras demandas.

Nuestro trabajo desde jóvenes por Guillier ha sido enfocado sobre todo en los sectores más populares, donde justamente elementos como la gratuidad, el aborto o la interrupción del embarazo los afecta en mayor medida. Por eso hemos enfocado nuestro trabajo allí. Creemos que eso ha tenido eco, los jóvenes de La Pintana, de San Joaquín, de Pudahuel o de otras comunas de regiones se van a hacer parte porque van a hacer sentido de lo que ya está en discusión.

El candidato de la derecha ha sido bien claro de que va a dar marcha atrás con el tema de la gratuidad. Sigue con su lógica de que la educación es un bien de consumo, por tanto uno puede asumir las consecuencias de que salga electo. Va a desarrollar un programa que va a tener un recorte en materia de instituciones, va a colocar freno a lo que se ha realizado en este gobierno y va a impulsar una agenda muy neoliberal: reponer el estatus que se resquebrajó mediante las reformas de este gobierno.

La desigualdad socioeconómica en la elección puede afectar directamente a los sectores más populares que son mayoría. Si éstos votan menos, significa que va a tener un mejor resultado cualquier candidato que represente a los sectores de la minoría que va a votar. Creo que esto no se va a dar, estamos convencidos desde jóvenes por Guillier que los sectores populares y los jóvenes se van a volcar a votar. Ese voto que hoy día se presenta como indefinido, claramente va a colocar sobre la balanza la reforma y los cambios que se han puesto sobre la mesa.


 

Luis Vargas Atton, vocero comando juvenil de Carolina Goic:
“El voto tiende a elitizarse y no representar a los más jóvenes”

En términos globales es lamentable que exista menos participación, la gente de los estratos socioeconómicos bajos votan menos por lo que el voto tiende a elitizarse y a no representar a los más jóvenes, que en general participan menos. Que los mismos jóvenes se resten de participar de los procesos limita la representatividad de las propuestas hacia ellos de los respectivos candidatos. Hoy son pocos los que están dispuestos a plasmar propuestas específicas para el mundo juvenil. En el caso de la candidatura que me identifica, tenemos una propuesta programática en término de los jóvenes, pero no es una cuestión transversal.

Las cifras muestran la gran diferencia en la participación en términos socioeconómicos de los distintos sectores. Uno tiene que tomarse de eso y hacer un llamado a la participación, independiente de quien esté votando y quien no, debiese ser entendido como un deber transversal que nos permite a todos la posibilidad de manifestar nuestro deseo. Lo que hay que evitar es que las propuestas de los candidatos vayan enfocadas solamente en lo electoral y pensando en un solo sector socioeconómico. Las propuestas debiesen estar orientadas a todos y con prioridad en los más necesitados.

Finalmente, esto se convierte en un círculo vicioso, no solamente un sector participa más que el otro, sino que también hay un efecto de masas en el entendido práctico. Si tú ves que mucha gente a tú alrededor va a votar, probablemente tengas más motivación y estímulo a hacerlo que alguien que no lo ve así. Ahí uno podría plantear como los contextos van determinando como se expresa la población y qué valoración le dan a la participación democrática. Los jóvenes tenemos una discusión pendiente y que excede nuestro limite etario, también incluye al resto de la gente, la comunidad completa.


 

Constanza Schönhaut, secretaria general Movimiento Autonomista:
“Las nuevas generaciones serán centrales en la recuperación y refundación de la política”

La democracia queda en riesgo cuando tienes un sistema político que ha excluido la diversidad, y ha reproducido una forma de hacer política completamente escondida de la sociedad, sirviendo más como herramienta de enriquecimiento de unos pocos que como herramienta de transformación.

La abstención actual que tiene Chile tiene que ver con eso. No se ve en la política la posibilidad de cambiar las condiciones de vida de las personas para mejor. Por eso en el Frente Amplio estamos llamando a la ciudadanía a activarse, organizarse y tomar un rol activo en la solución de sus problemas. Las nuevas generaciones serán también centrales en la recuperación y refundación de la política para profundizar la democracia en nuestro país.

Nuestro programa presidencial fue teniendo como motor principal la participación ciudadana. Hicimos encuentros programáticos en más de 100 comunas a lo largo de Chile, donde participaron más de 12 mil personas, poniendo el foco en la realidad cotidiana y las necesidades de la gente, más que en los tecnicismos, a fin de que todos y todas, independientes del lugar de donde vengan, puedan hacerse parte activa del proceso.

En cada lugar donde se está construyendo Frente Amplio, el mandato es trabajar por rearticular sectores sociales y promover la participación activa en política, a partir de la búsqueda de soluciones a las contradicciones cotidianas y los conflictos locales. La política debe dejar de ser de expertos. Debemos avanzar en un programa de transformación que asegure mejores condiciones para facilitar también la organización social en cada rincón de Chile.

Según las cifras, los jóvenes de bajos recursos son el grupo menos propenso a votar. En terreno, eso sí, uno ve otra realidad. La gente ya no está dispuesta a delegar las soluciones en los mismos de siempre. Estamos hartos de que nos vendan promesas vacías en elecciones: hay hambre por cambios profundos con participación real.