La ayahuasca se define como una medicina ceremonial sagrada usada por indígenas del amazonas y que por su alto contenido de DMT genera alucinaciones que han permitido ciertas “transformaciones espirituales”.

Según consigna una publicación de Vice.com, un estudio de la Universidad de Exeter y del College London apunta que el consumo de este elemento ayudaría a tratar la depresión o terminar con el abuso del alcohol.

Esto se basa en las cifras de la Encuesta Global sobre Drogas dada a conocer en el sitio Nature y que consultó a más de 96 mil personas de todo el orbe.

En el análisis, los consumidores de ayahuasca reconocieron tener una sensación de mejor bienestar que otros grupos de consumidores de otras drogas, así como también, registraron menos niveles de alcoholismo que personas que tenían relación con el LSD o los hongos.

La autora del análisis, Celia Morgan, manifestó que “en este estudio, no se detectó que el consumo prolongado de la ayahuasca tenga un impacto en las habilidades cognitivas, que produzca adicción o empeore los problemas de salud mental. De hecho, algunos de estos estudios de observación sugieren que el consumo de ayahuasca está asociado con menor consumo de alcohol y drogas, y un mejor funcionamiento mental y cognitivo”.

Eso sí, diversas investigaciones también hablan de aquellos efectos de la ayahuasca que no son muy placenteros. De hecho, algunos son más intensos que los generados por el LSD. A su vez se pone sobre la mesa las incidencias de enfermedades mentales a largo plazo mayoritariamente en personas que habitualmente no la consumen.

“Si la ayahuasca pudiese representar una medicina importante es de suma importancia investigar sus efectos a largo y corto plazo, y establecer medidas de seguridad”, cierra Morgan.