Roberto Escobar Gaviria, alias el Osito, es hermano de uno de los mafiosos más grandes de la historia de la humanidad, el narcotraficante Pablo Escobar Gaviria.

Entrevistado por un canal argentino, el hombre comenta que los inicios del llamado “Patrón del Mal” fueron el contrabando de objetos como cerveza y whisky, hasta que van apareciendo la marihuana y la cocaína.

Sobre esta droga, Roberto cuenta que a Pablo nunca le atrajo la cocaína y que lo que realmente le gustaba “era traer el dinero para ayudar a los pobres y a la familia”.

Consultado por cómo entra al negocio, Roberto relata que se “arrimó a su hermano” por una persona del gobierno que le dijo “váyase y escóndase porque lo van a matar, su hermano se metió a la política y hay una persecución contra toda la familia”, explicando además que su señora había sido capturada y a su hijo le habían pegado por lo que no había “un lugar más seguro que estar con Pablo”.

“Pablo fue el objeto del gobierno para distraer muchas cosas” explica sobre la persecución que se le dio a Escobar y su inmersión en la política, señalando que algunos personeros de la época decían “si ese señor en menos de un mes llegó al Congreso, en cuatro años llega a ser presidente de este país y nosotros no podemos volver a robar, o se muere él, o nos morimos nosotros”:

Roberto niega que haya delatado a su hermano cuando fue capturado por el Bloque de Búsqueda de la policía colombiana, señalando que ni él ni su madre fueron sapos.

“Sufrí mucho después de la muerte de mi hermano, fui condenado a 14 años de cárcel y a los 16 días después de muerto Pablo me mandan una carta bomba a la cárcel de Itagüí que tenía sellos del gobierno”, recuerda el hombre.

“Osito” señala que no tiene relación hace años con la viuda y el hijo de su hermano y que hay “legalizar la droga, si usted legaliza la droga, no hay dinero, y si no hay dinero, no hay consumo”.