“Hicimos una campaña excéntrica, anormal, centrada en marcar agenda política, mucho contenido. Eso se logró. Lo que no se logró fue el objetivo electoral. Esto es una derrota política, dura, dolorosa, uno tiene que hacer la pérdida, no echarle la culpa al empedrado”, asegura el sociólogo Alberto Mayol Miranda (41) al analizar su fallido intento por ser diputado.

Tras perder la contienda contra Beatriz Sánchez en la definición de la primaria presidencial del Frente Amplio, Mayol buscó competir por el distrito 10 en el subpacto que lideró Giorgio Jackson. La negativa de Revolución Democrática (RD) generó una polémica que terminó con Mayol inscrito en el subpacto del Partido Igualdad. Sacó el 5,75% de los sufragios, pero el sistema electoral benefició a quienes iban en la nómina con el exdirigente estudiantil. Fueron “arrastrados” por Jackson (23,70%) Natalia Castillo (1,02%) y Gonzalo Winter (1,20%).

Tú, antes de la elección, declaraste que no estabas en igualdad de condiciones.

-Porque nos invitaron cordialmente a un cupo que no tenía prácticamente ninguna elegibilidad posible. El mismo dibujo en cualquier coalición no daba, porque tenía que ganarles a tres por un lado y a cuatro por otro. No logré ganarle a Giorgio, que era la otra dificultad. No asumimos ese desafío en las mismas condiciones, pero decidimos echarle hacia delante. Hay dos cosas en las que yo creo firmemente: en la política uno solo puede llorar cuando le ocultan el escenario y yo sabía el escenario. Y los ganadores escriben la historia.

Pero pasaste en ese episodio de ser digno de una candidatura presidencial a indigno de una candidatura parlamentaria.
-Absolutamente absurdo, tres semanas después… Habíamos trabajado la línea política de No + AFP; de ir no solamente por terminar con el CAE, sino condonar la deuda; de una democratización más intensa, líneas que yo venía defendiendo desde el año pasado, desde que partió este proceso, para que después me digan “no gracias”.

Desmitifiquemos el tema. Se dice desde el Frente Amplio que fuiste tozudo, que quisiste ir por el distrito 10 a todo evento, pese a que te habían ofrecido otros lugares.
-En cualquier otra parte con la misma estructura la probabilidad es muy baja. Además, gran parte de las fuerzas políticas no previeron que el partido instrumental, en este caso RD, instalaría su marca. Los candidatos de RD se vieron subvencionados por esa marca. Ahora, yo me acerqué a RD básicamente porque había sido elegido por ellos como candidato presidencial, porque estuve un mes inscribiendo el partido, porque había firmado una ficha de inscripción… De hecho, hay una historia que conoce Kena Lorenzini. Ella me dijo “vas a firmar o no” y yo le dije que ya había preguntado pero que me habían dicho que no. Y me hizo firmar una ficha. Cuando volvió me dijo: parece que tenías razón.

¿Con qué opinión quedaste de Jackson después de toda esta crisis?
-Siempre he tenido una relación muy buena con él. Cuando en las vocerías del FA decían cosas en contra mía, yo llamaba a Giorgio y le encomendaba que me ayudase. Si él lo hizo o no, no tengo idea. Se le imputó a él este esfuerzo por sacarme no sólo del distrito, sino que también del FA. Yo no sólo no tengo ninguna prueba, sino que me costaría mucho creerlo, no entendería las razones de una decisión como esa. Él, además, está en una posición de ventaja, porque no todos los días acontece un movimiento estudiantil y no todos los días tú eres el que está a cargo de liderar un movimiento social de nivel mundial. Entonces el líder que nace de ahí, viene y administra una credibilidad y un poder que no tiene mucho parangón en el sistema político.

Con una imagen de niño bueno.
-Con la imagen de una persona que le tocó un momento excepcional y que se comportó a la altura de ese momento excepcional. Ojo, la santificación pasa mucho en política cuando hay procesos de malestar social. Jackson y Vallejo fueron de los pocos actores políticos que fueron tocados por esa condición. Giorgio opera con un liderazgo importante, yo se lo quise impugnar con ideas porque me pareció que se estaba haciendo menos de lo que se podía hacer por el FA. Por el resultado obtenido, creo que se fue poco audaz y la autocomplacencia debe ser un pecado. Nosotros estamos aplaudiendo cuando estuvimos a dos puntos de pasar a segunda vuelta, dos puntos que son tres jugadas buenas. Y no las hicimos.

Tú dices que no puedes imputarle nada, sin embargo, describes una serie de hechos: que te quisieron dejar sin cupo, que quisieron dejarte fuera de la arena política. Y en ese entramado Giorgio Jackson tiene rol.
-Bueno, RD tiene un presidente de partido y de hecho la versión que me da Giorgio, es que él no estuvo de acuerdo en ninguno de esos procesos. Él tiene influencia, pero no la ocupó.

Es extraño que la explicación de Jackson sea que no se quiso meter.
-Acá hubo una dinámica de control administrativo. Por lo pronto, todo este sistema de otorgar distritos preferentes a cada una de las fuerzas políticas fue un acuerdo dentro de una mesa nacional a la cual habían postulado muchos partidos y movimientos que no solo no fueron aceptados, sino que muchas veces ni siquiera se vieron sus casos. Por eso cuando termina la primaria yo formo el “Movimiento Democrático Popular” para hacer converger a todos los que fueron rechazados y que a mi juicio cumplían las condiciones. Como decía, hubo un control administrativo que fue exitoso. Y el que reparte se lleva la mejor parte.

¿Se avivó RD? Dices que iba a ser un partido instrumental y terminó siendo otra cosa.
-La política fundamentalmente vive de errores, no de aciertos. El Partido Humanista decidió dejar de inscribir porque tenían que dejar que RD fuera el partido que operara nacionalmente… RD sacó un poco más de 5,5% a nivel nacional y el Partido Humanista sacó 4,2%. Bastaba que fuese Gabriel (Boric) y yo por el PH y empataban. Son del mismo tamaño, pero ellos asumieron una posición secundaria, con jolgorio y algarabía. Por eso, quienes consideren que este escenario permitió que RD quedara en una posición muy injusta, tienen que reflexionar de sus propios actos. El Movimiento Autonomista, al inicio de este proceso, tenía el mismo peso y espacio que RD.

Pero RD sabe aprovechar los escenarios: ingresa a este gobierno y luego sale con críticas. En Providencia, pasa lo mismo con Josefa Errázuriz.
-Ese también es su mérito, y la incapacidad política de quienes están a su lado y no son capaces de marcar puntos. En Chile se instaló una idea de la política muy mamona, donde el trabajo sucio lo tienen que hacer los cancerberos y los líderes políticos flotan en la buena onda. Esa cuestión es premiada. Entonces, casi todos los líderes políticos dicen “no voy a entrar al choque, porque voy a quedar de conflictivo”. A mí me entristece que las campañas políticas en Chile sean campañas genéricas, que las puede usar cualquiera.

Como las de Plan Z.
-Sí, exactamente. La política se transforma en un commodity.

La pugna de poder que relatas es muy común a cualquier partido, ¿sólo los diferencia ser más jóvenes?
-No puede ser que nuestro diferencial sea ser más jóvenes. No creo en la disputa generacional. Mucha gente que votó por el Frente Amplio es gente de 40 o 50 años y de la tercera edad. Lo que pasa es que la Nueva Mayoría destruyó a todos los renovadores de su propia elite, ahí está gran parte de la oportunidad que se nos abrió. Ellos destruyeron a sus propios renovadores y dejaron a la G70 a cargo de la Concertación. Ahora, para mí la diferencia no está en que si hay una operación política más o una menos. El tema está en el significado de la política

Ese significado cómo se acerca al mundo popular, ¿te hace ruido que los principales rostros sean lo que Bachelet llamó “los hijos de”?
-Eso tiene mucho que ver con el hecho de que los sectores populares están invertebrados sociopolíticamente por la cooptación narco, el hecho real de que ellos controlan esos sectores. En segundo lugar, es natural que las coaliciones nuevas entren desde las capas medias altas.

Pero durante la dictadura hubo líderes poblacionales, hubo política en poblaciones.
Exacto. Y de hecho las élites políticas estaban protegidas por los líderes poblacionales. Esa fue la gran traición de la Concertación: al movimiento estudiantil que los apañó durante la dictadura, al de pobladores que los apañó en dictadura, a la iglesia “roja” que los apañó en dictadura.

COMERSE EL DESIERTO
En otras elecciones, candidatos como MEO capturaron un voto de descontento similar en porcentaje al de Beatriz Sánchez.
-Sí, pero el descontento que se va a Marco es un descontento pasivo, que no se traducía en marchas, movilizaciones. Era un premio al carácter díscolo de Marco.

Pero había un discurso similar al menos en eso de jubilar a una generación.
-La lista de supermercado se parecía, pero él nunca quiso armar una coalición por fuera porque esperó el llamado desde dentro. Ese fue un error de Marco. No asumir que tenía que comerse el desierto completo para llegar al vergel. Él no vio el calado de la crisis, como no vio el calado de SQM y el avión. Supuso que era un fenómeno administrable y no lo era. Hay otras cuestiones obvias: ese 20% de Marco no se articuló en el Congreso. No surgió un espacio político con Marco. Había que reemplazar un orden fallido, medio corrupto, decadente, por él. No es suficiente. Para una elección da, Marco es un gran candidato, pero de ahí a ser un gran político hay una gran distancia. Y así aparece el FA. Para ser justos, esto nos pasó. Hubo reuniones de personas que decían “hay que armar algo” y a esas reuniones llegaron los protopartidos que después formaron el FA. Fue muy acelerado todo. El FA, de hecho, se denomina como partido en el peor minuto político posible. Luego de no ir juntos a la municipal, en plena campaña y antes de un evidente fracaso que sólo se morigera por el triunfo de Jorge Sharp. Eso viste nuevamente al FA, da una señal de época de que este escenario está abierto para actores que llevan cinco minutos en la historia política nacional.

¿Qué debe hacer Sánchez para “comerse el desierto”?
-Beatriz Sánchez obtuvo un millón 300 mil votos que no se consiguen todos los días y el mérito de una candidatura es el mérito de su candidato porque se expone al mundo toda la historia previa, cada cosa queda en examen. Ella lo logró y queda de pie para una próxima presidencial. Tendrá que ejercer ese liderazgo en la administración cotidiana del Frente Amplio y tendrá que tomar la decisión de ser una líder de RD o de toda la orgánica.

¿Debe Beatriz Sánchez conducir el proceso de discusión del balotaje?
-Debe haber un rol de conducción muy importante de Beatriz y de Giorgio. O sea, ponerse al frente porque él quedó como el gran líder después de Beatriz. Aquí hay una decisión del Frente Amplio. ¿Por qué RD no propuso el plebiscito para el Frente Amplio, por qué solamente para RD? ¿Por qué no hay un proceso de trabajo y a partir de esa discusión completa e informada, hacemos el plebiscito correspondiente?

Porque Sánchez y otros dirigentes del Frente Amplio han dicho “nosotros no somos responsables de lo que va a ocurrir el 17 de diciembre”.
-Estoy muy en desacuerdo con los partidos que han llamado a libertad de acción. Tengo claridad de que nosotros no podemos hacernos los locos. Es imperdonable la negligencia. Puedo estar de acuerdo en decir “oye, no hay que apoyar a Guillier, hay que declararlo traidor por los siglos de los siglos”; o puedo decir “no podemos comernos a Sebastián Piñera, y tenemos que darle nuestro apoyo a Guillier”. Cualquiera de esas dos cosas me parece potencialmente razonable, pero no podemos lavarnos las manos. No podemos decir “mira, los votos son de las personas”. Obvio que son de las personas, la gente lo sabe. Tú le puedes decir una cosa y ellos pueden hacer otra.

¿Entonces?
-La existencia de un partido político ofrece a la ciudadanía una respuesta, una conducción y un sentido al mundo. Frente a eso tenemos que enfrentarnos a este zapato chino. El Frente Amplio ha acusado sistemáticamente de una negociación inaceptable a la Nueva Mayoría con los poderes fácticos, con la derecha, con la claudicación frente al modelo. Nuestras bases son poderosamente anti Nueva Mayoría. Por otro lado, la gente que votó por Beatriz, que le dio un 20%, dice “pero cómo esta gente va a permitir que gane Piñera”. Entonces tienes un zapato chino. O hablas con un diálogo que es capaz de ser comprendido por tu militancia y tus bases; o hablas con la voz del votante general, al cual también le debes una respuesta. Los que construyeron y los que votaron. Hay que trabajar en eso, transmitirlo por televisión, para todo Chile. Que la gente diga “no, no apoyaron a Guillier porque no quiso, qué sé yo, condonar el CAE, la Asamblea Constituyente, terminar con las AFP”. O viceversa: se construyó un acuerdo, hay cinco puntos posibles gracias a esa negociación, y los propios militantes dirán “bueno, lo que se logró es histórico”.

Sánchez dijo en un debate que hay cuatro cosas que son intransables, entre ellas el fin de las AFP .
-No sé si son cuatro, pueden ser muchas más. Nosotros lo que tenemos que garantizar, es que se desmonte en Chile el modelo neoliberal.

¿Cómo y en qué plazo?
-Tiene que ser a largo plazo, pero hay que comenzar con un gobierno. Las AFP son un pilar arquitectónico, sin eso no hay acumulación de capital sistemático y permanente a partir de los sueldos de los trabajadores. El desmontaje del proyecto anterior supone una nueva Constitución. Las políticas de viviendas son también centrales. Se acaba de aprobar la posibilidad de que la Cámara Chilena de Comercio sea susceptible de usar los fondos de pensiones para sus proyectos. ¿Eso es potenciar el modelo neoliberal? ¡Obviamente!

Y en Educación, la condonación del CAE.
-El CAE, pero además la gratuidad con subsidio a la oferta, no a la demanda. Tú estás pagando con plata pública la competencia entre actores, entonces las universidades compiten, no colaboran, sale todo más caro y tú lo financias.

Para ti lo que es inconcebible es que se llame a la libertad de acción, ¿te parece cagón?
-Me parece una irresponsabilidad… Yo ni en los audios usé palabras soeces (risas). Creo que sería cobarde no tomar una definición hoy, como orgánica Frente Amplio, ante la situación de la segunda vuelta.

¿Ves de verdad una opción de acuerdo?
-En la Nueva Mayoría están acostumbrados a gobernar con las ideas de otros. Que gobiernen con nuestras ideas.

Eso sonó muy Jovino Novoa.
-(risas) Algo se aprende del padre.

¿Qué opinas de lo que ha hecho el Podemos en España? No negociar, ser oposición.
-Me gusta mucho, pero es una vía compleja, difícil.

Solitaria.
-Muy solitaria. Ahora, si tú no eres capaz de construir un sentido común, no tienes nada que hacer en las grandes ligas. El sentido común que impuso la derecha -ahí está el defecto de la Concertación- se hizo justo después de la dictadura, no antes. La sociedad de mercado, el modelo cambiable, todo eso se construyó en los noventa.