A sus 23 años, Christopher Giles se pasaba el día entero jugando a la X-Box y mirando videos en Youtube. Ahí es que se había obsesionado con una pareja que mostraba por la web lo feliz de sus vidas. Entonces, Giles había decidido que esa situación era insostenible para su propia existencia. Debía asesinarlos.

Según los reportes de la policía de Albuquerque, que describen a Giles como “soltero”, “solitario” y “perturbado”, para llevar a término su empresa, para acabar con la vida de Gavin Free (29 años) y su esposa, Megan Turney (30 años), había conducido por espacio de 11 horas, lo que es algo así como cruzar la mitad de Estados Unidos por tierra.

Pistola en mano, una calibre 45, irrumpía entonces en enero pasado en la vivienda del matrimonio ubicada en Hyde Park a eso de las 3.40 am.

Como para forzar la entrada, había disparado contra un ventanal, el ruido del impacto alertaba a la pareja, que, ocultada en un armario, llamaba al 911.

Al no advertir hallazgos de Gavin Free y Megan Turney, Giles optaba por retirarse sin saber en ese momento que afuera lo esperaba la policía de Austin.

Ahí, abriría fuego contra los uniformados y moriría abatido por los tiros.

De acuerdo a la información que se recoge, Cristopher Giles había engendrado una obsesión por la mujer y una aversión por el hombre.

“Desarrolló cariño por Turney y un gran resentimiento por Free por su estilo de vida y éxito”, según los documentos a los que accedió el diario Albuquerque Journal. “Resulta evidente que la intención de Giles era causar daño a alguno de los miembros”, también aporta el archivo.

“Una búsqueda en el teléfono móvil de Giles identificó más de mil anotaciones que identificaban a Megan Turney y Gavin Free por su nombre”, dicen los documentos del caso. “Además, los pensamientos amenazantes fueron registrados por Giles y dirigidos hacia Gavin Free, por ejemplo: ‘Quiero que Gavin Free muera solo, sin hijos’”.