El hermano de Benedicto XVI, Georg Ratzinger, profundizó en la enfermedad que padece el Papa emérito, que le afecta al sistema nervioso y que le obliga a estar en silla de ruedas en algunas oportunidades.

En conversación con el Neue Post, Georg relató que el Pontífice emérito sufre de una parálisis que podría llegar a su corazón. A su vez, resalta que se encuentra con todas sus facultades mentales en forma.

“El mayor temor es que la parálisis pueda, en algún punto, extenderse hasta su corazón. Luego podría ser muy rápido”, afirmó el hombre de 94 años.

Junto con señalar que reza todos los días por su estado de salud, contó que favorablemente ambos pueden hablar por teléfono y charlar normalmente: “Eso es un gran regalo. Ninguno de los dos está solo de esa manera. Espero poder viajar una vez más a Roma para celebrar el cumpleaños 91 de mi hermano el 16 de abril. Pero es un viaje largo, quién sabe lo que pasará para entonces”, reconoció.

Vale decir que hace algunas semanas el diario italiano Corriere della Sera publicó una misiva del papa emérito Benedicto XVI en donde se refiere a lo que llama su último viaje. “En el lento debilitamiento de mi fuerza física, interiormente estoy en peregrinación hacia la Casa” del Señor, dice Joseph Ratzinger en el escrito.

“Tantos lectores deseen saber como va este último periodo de vida”, apunta y agrega que “es una gran gracia para mí estar rodeado en este último pedazo de camino, a veces un poco fatigante, de un amor y una bondad tales que no habría podido imaginar”.