Nicolas Sarkozy tuvo 25 horas de tiempo declarando ante los jueces de la Anticorrupción, en el marco de la investigación en su contra por presunta corrupción “pasiva”, financiamiento ilícito de campaña electoral y cohecho.

Sarkozy pudo volver a su casa, pero quedó bajo “control judicial”. Él sigue negando todo.

Ziad Takieddine, la otra pieza de este complejo puzzle de corrupción, considerado el principal intermediario entre el ex Presidente francés y el dictador de Libia, investigado por tráfico de información, corrupción y complicidad dijo todo el día que Sarkozy es un “gran mentiroso” y le contó lo sucedido a los jueces. Le llevó, entre 2006 y 2007 tres maletas con 5 millones de euros en total al que entonces era el Ministro del Interior y jefe de gabinete de Sarkozy, Claude Guéant.

Como publicó “Il Messaggero”, Takieddine declaró: “El estado de arresto de Sarkozy es una cosa lógica, normal. Por una vez la Justicia está decidida a ir hasta el fondo para establecer la verdad”. Añadió que hay que aclarar también la intervención militar de Francia en Libia de 2011, fuertemente apoyada por Estados Unidos y Gran Bretaña. “La justicia debe investigar esta guerra con Libia. Sarkozy no solamente participó en esa guerra, fue él quien la provocó. Por eso para mi es un criminal”.

El otro testigo clave de esta historia está hospitalizado en Johannesburg, Sud África, tras ser víctima de un atentado este febrero. Se trata de Bachir Saleh, ex dignitario de Gadafi.

Para defender al “pobre” Sarkozy entró a la cancha el ex Ministro y viejo amigo Brice Hortefeux, que también fue convocado por el poder judicial francés, pero solo como testigo y que por Twitter declaró: “Pondré a disposición todas las aclaraciones que pueda para permitir que terminen una larga serie de errores y mentiras”.

En el mismo social media tomó la palabra otro importante actor de esta historia bastante turbia, Ségolène Royal.

En 2007 era la adversaria de Sarkozy en las elecciones presidenciales: “El asunto Sarkozy me hace pensar que no obstante las difíciles condiciones la Justicia sigue su curso. Pienso en los millones de electores que tienen el derecho de saber si aquel partido se jugó bajo las mismas condiciones”.