Luka Tudor, ex seleccionado chileno de fútbol y otrora referente de la Católica, conversa con The Clinic sobre el episodio del fin de semana anterior cuando, en medio del clásico de la UC con la Universidad de Chile en San Carlos de Apoquindo, un hincha azul se burló de Raimundo Tupper con un máscara y una polera con la leyenda “tú único ídolo abandonó”.

“Tú mismo lo estás diciendo, con una mascara, escondido, como se hacen muchas cosas en este país, donde nadie quiere dar la cara, donde te mandan mensajes por Twitter y un montón de cosas, pero todo tapado y escondido porque no tienen la valentía de decirlo de frente. ¿Qué me parece? Me parece una situación penosa, sobre todo por la familia, porque yo sé que la familia lo pasa mal. Es un hecho duro, doloroso, y qué te puedo decir de la persona u otros personajes que hacen este tipo de cosas, yo creo que claramente tienen problemas. Es un tema de educación, qué voy a decir, ¡un pelotudo! da lo mismo, el problema lo tiene él. Mira, los fanáticos para mí, de cualquier tipo, se han ido transformando en gente peligrosa”, dice el comentarista de ADN Radio.

Consultado por cómo habría que hacer para que estos hechos no se vean más en el fútbol, recuerda el episodio del bus de O’Higgins. “Murió mucha gente, y ayer me parece que Cristián Arcos (que trabaja conmigo en la ADN y trabaja en Chilevisión) recordó este episodio asqueroso, dijo él, de la burla de los hinchas curicanos a la gente de O’Higgins, entonces ahí tiene un ejemplo de un equipo quizá no tan connotado, pero en lo futbolístico, a eso me refiero, pero hizo ruido y son cosas hasta medio inexplicables”.

Por esas cosas es que para Tudor “el mundo están tan rayado, tan loco, que uno dice la verdad es que hay cada weón dando vuelta que uno se puede esperar cualquier cosa. Claro a la gente de Católica le duele, es un dolor grande”.

¿Era un jugador especial Raimundo Tupper?

-El era un persona que, imagínate, él terminó… mucho tiempo jugó de lateral; o sea, de defensa, y nunca le mostraron una tarjeta roja. Un tipo muy correcto, un tipo que quizá no hablaba mucho, pero tenía sus convicciones claras. Eera un hombre muy bueno, muy sano. Yo siempre he dicho que como que no era mucho para este mundo, de tanta envidia.

El tema del fútbol, o este hecho puntual, yo no sé si se pueden controlar, esto es de una enfermedad y de una irracionalidad que yo no sé si se puede controlar. No le echaría la culpa a nadie que se puede controlar. En 30 segundos se pone una mascara y luego la saca.