Sería impensado que el cardenal Francisco Javier Errázuriz, en tela de juicio por el caso Karadima, saliera a fustigar al diario La Segunda, pues ambos más menos representan al mismo público dentro de la sociedad capitalina.

Pero resulta que acaba de pasar. El arzobispo emérito de Santiago arremete contra el vespertino de la familia Edwards luego de la publicación de la semana anterior “¿Qué hacer con Errázuriz, Ezzati y Scapolo?”. Dice que difunde falsedades y difamaciones.

En primer lugar, el cardenal afirma que el Papa Francisco no se refería a él cuando dijo que había sido mal informado. Para tales efectos, sostiene que le consultó personalmente y el sumo pontífice contestó “no”.

También asevera Errázuriz que nunca intervino para que Juan Barros fuera nombrado obispo de Osorno.

En tercer lugar, asegura que nunca encubrió a Fernando Karadima. Es más -subraya- pidió en Roma que se levantara la prescripción de los delitos.

Para cerrar, dice que no es verdad lo planteado por P. Antonio Bentué respecto de haber tapado a obispos.

“Hago uso del derecho a defender mi buen nombre, tan maltratado en el último tiempo”, sentencia.