¿Qué piensa de la designación de Ponce Lerou como asesor de SQM?

Nos parece una frescura. No me cabe duda que Bitrán sabía todo lo que pasó ahora, sólo que ahora intentan limpiarse de lo que pactan. Él siempre tuvo todos los antecedentes; sabía que Ponce Lerou iba seguir controlando SQM sin ningún problema.

¿Cómo afecta esta designación a la pugna por el litio? Hay quienes dicen que la intención de SQM es mantener al Estado alejado del negocio del litio

Hay que entender que el sector empresarial y, Ponce Lerou, siempre intentaron que este mineral no fuera visible para la sociedad chilena. Cada vez que reclamábamos, incluso en el parlamento, todos decían que esta riqueza no tenía ningún valor y que si, en la práctica, se incorporaba a Codelco, sería simplemente pirquinería, ya que no tenía ningún elemento importante.

Sólo cuando se descubrió la corrupción en el caso SQM, empresa que pagó a cerca de 180 altos funcionarios, políticos y parlamentarios, se dieron cuenta que la situación era distinta.

Aún así, pareciera que SQM tiene todas las ventajas…

Hoy SQM tiene una ventaja enorme para la producción del carbonato de litio, porque el Estado no tiene ninguna capacidad de fiscalización. Además el acuerdo entre Corfo y SQM es un escándalo, no entrega ninguna garantía de explotación sustentable ni que vaya en beneficio para el país. Es falso cuando Eduardo Bitrán dice que han cambiado los controladores y que por eso las cosas serán distintas. Lo que hizo el acuerdo, por el que veló Bitrán, es potencializar un monopolio de SQM y Rockwood litio*.

¿Cuál es la postura actual que tienen como movimiento?

Creemos que el Estado no puede hacer contrato con SQM por dos motivos. Primero, porque es una empresa que ha sido penalizada por pasar por encima de los derechos laborales y, segundo, porque hay todo un cartel casi delincuencial de SQM que atenta contra el interés público. Con esto se hipoteca la posibilidad de que el Estado pueda explotar este mineral, que fue la recomendación que le dio la Comisión Nacional del Litio a la presidenta Bachelet.

¿Qué recomendación planteó dicha comisión?

Principalmente, que se entendiera que el litio es un elemento estratégico. Y que el Estado debía resolver las infracciones medioambientales que había cometido SQM. El salar es un ecosistema es delicado, por lo tanto, su explotación tiene que ser cautelada. Lo tercero es que debía crearse una empresa nacional del litio, donde el Estado tuviera su control para poder generar las condiciones respecto a este tema.

Condiciones para que Chile le saque provecho a la industria

Existen estudios internacionales que sostienen que el triángulo del litio, que incluye el Salar de Uyuni de Bolivia, el Salar de Hombre Muerto de Argentina y el Salar de Atacama, serían como el petróleo de medio oriente. Por eso es que el país tiene que industrializarlo, agregarle valor a esta riqueza.

Hoy SQM exporta carbonato de litio, que es el estado más básico de la extracción del mineral, y luego lo vende a bajo costo a empresas que lo procesan en el extranjero. O sea, un proceso súper ventajoso para ellos, y no para el Estado.

Y Chile es pieza clave en la industria mundial

Chile tiene casi el 50%, a través del salar, del litio mundial. Es el principal exportador y tiene una gran ventaja con su competidor, Australia, quien tiene que extraer el litio desde las rocas, un proceso mucho más complejo y costoso.

Una de las excusas que entregaba Bitrán, era que había que darle salida al carbonato de litio (este estado básico del mineral), porque de lo contrario íbamos a ser superados en los mercados internacionales por Australia. Y eso es falso.

¿Qué indican estas últimas movidas de SQM?

Le muestra a la ciudadanía, una vez más, los grados de corrupción en que ha caído la sociedad chilena y que la única forma de solucionar esta situación es a través de la movilización. Los organismos pertinentes deberían asumir el rol que les corresponde y salvaguardar los intereses del país.

Sabemos que la recuperación de una riqueza de esta naturaleza es muy compleja, debido a  los poderes que hay detrás. Los intereses que se juegan en este camino. Pero también sabemos que el Estado es quien tiene que asumir el rol que le corresponde. Nada más.