En el año 1994 una denuncia de la modelo mexicana Ana Isabel Gómez alteró la tranquilidad de Mario Kreutzberger, la mujer acusaba acoso sexual y abuso de poder por parte del emblemático animador.

La mujer, que iniciaba una incipiente carrera como modelo, fue una de “las elegidas” por Don Francisco para ser parte del selecto grupo que lo acompañaba en la promoción de marcas y que entregaba premios a los participantes del programa.

Según relata la misma Laura Landaeta en su libro “Don Francisco: Biografía de un gigante”: “Ella era bellísima, aunque no era de todo su gusto porque era morena y no rubia, pero le encantó. Con el tiempo, Mario tenía algo con ella. Es más, había onda”, dice.

Sin embargo en el documento de la denuncia, Gómez señaló que el animador intentó violarla en el año 1989 en un Hotel Sheraton de Miami. “Él trató de violarme a la mala, yo no acepté y me agarró, es verdad; yo no estoy mintiendo”, recoge de esos años en la prensa nacional el sitio El Ciudadano.

Según dio cuenta Ana Isabel a la prensa de la época, el también ícono de la Teletón, comenzó a molestarle e insistirle que ella era de su propiedad. “A mí no me importa que él me haya encontrado. Yo no soy de él y yo decido con quién tengo un romance y con quién no”, dijo el año 1994 en una entrevista radial, defendiéndose de los cuestionamientos a su denuncia por haber sido despedida del programa un año antes.

En una de las escuetas reacciones públicas que dio Don Francisco tras las acusaciones, señaló que se negaba “a ser sobornado de esta forma (…) las acusaciones son completamente falsas. Nunca he acosado sexualmente a Ana Gómez. Ella, obviamente, está resentida porque la despedimos. Pero esto no es una excusa para que realice estas falsas acusaciones”.

Debido a que demoró unos años en hacer la denuncia, el delito prescribió. Sin embargo de igual forma, y para evitar levantar polvo con el tema, el oscuro episodio se zanjó con 100 mil dólares (algo así como 50 millones de pesos de la época) ofrecidos por los abogados de Mario y el retiro de los cargos en su contra.