Cuba puso en marcha este año un proyecto por el que produce bloques para la construcción a partir de vidrio recuperado de botellas de cerveza importada que la industria del reciclaje nacional tritura para obtener arena sílice, informaron hoy medios oficiales.

Las empresas de la isla que disponen del equipamiento adecuado, comercializan el vidrio molido para las fábricas productoras de materiales de la construcción, según explicó la directora general de inversiones, comunicación y calidad de la estatal Unión de Empresas de Recuperación y Materias Primas, Dayamí Suárez.

El vidrio ya triturado adquiere la forma de arena sílice que resulta mejor que la arena común, precisó la directiva, citada por la agencia estatal Prensa Latina.

La idea de reciclar las botellas de cerveza importada comenzó este año y aún se encuentra en fase de prueba, por lo que en este momento los bloques a partir del vidrio solo se producen en fábricas de las provincias de Villa Clara (centro) y Pinar del Río (oeste).

Ahora la Unión de Empresas de Recuperación (UER) pretende llegar a un “producto final y no quedarse solamente en la producción de arena sílice”, indicó Suárez.

Actualmente, en la isla se recuperan unas 300.000 toneladas de desechos en forma de 16 productos, entre los que figuran materias rescatadas como acero, cobre, aluminio, papel y cartón.

La industria del reciclaje en Cuba exporta unos 31 millones de dólares de materias primas anualmente y de acuerdo con la fuente reporta un ahorro al país caribeño por concepto de sustitución de importaciones calculado en 200 millones de dólares.

Suárez resaltó que el impacto más fuerte de la industria se encuentra en la chatarra ferrosa con el 85 % de recuperación, la no ferrosa con el 65 %, y la no metálica con el 35 %.

Esos datos, aclaró, no incluyen los residuos sólidos urbanos, una asignatura pendiente para la Unión de Empresas, que proyecta la recolección de unas 500.000 toneladas de desechos por año.

En Cuba la basura doméstica no se recicla ni existen apenas contenedores que permitan que los ciudadanos separen los residuos, excepto en algunas zonas turísticas, aunque sí hay establecimientos estatales que compran materiales reciclables como cartón, latas y botellas de vidrio.

La funcionaria avanzó que la UER quiere incrementar los valores de venta y las exportaciones -que en 2017 reportaron unos 34 millones de dólares- y reciclar productos que actualmente no se recuperan, como la madera y los neumáticos.