El astro chileno y flamante refuerzo del Barcelona, Arturo Vidal, no siempre disfrutó de un buen pasar.

Un reportaje publicado este miércoles por el diario La Tercera, apunta a que en sus inicios el “King” estaba tan preocupado por que su familia estuviera bien que pidió a Colo Colo que sus primeros pagos fueran en comida o arreglos para la casa en la que estaban sus seres queridos.

“Me quiero salir de la pensión. No quiero tener privilegios sobre mi familia”, aseguraba Vidal a la asistente social del Cacique mientras integraba las juveniles del club.

En ese sentido, el gerente del área formativa del club por esos años, Luis Baquedano, recordó que para responder a la necesidad de Arturo, “elevé el caso al directorio de Blanco y Negro y Raimundo Valenzuela, entonces director, se preocupó personalmente de él. Se le arregló la casa y las primeras ayudas fueron en mercadería, para que ni a él ni a su familia les faltara comida”.

Añadió que “después, se le realizó un contrato. De esa cantidad, se le descontaba una cifra a modo de préstamo por los arreglos que se realizaron en su hogar. En realidad, ese dinero se le fue aumentando, pero la idea era que Arturo no sintiera que se le estaba haciendo un regalo. Ya sabíamos que su personalidad era distinta”.

Otro dirigente que incluye la nota afirma que “en su casa no había vidrios en las ventanas, sino plásticos. Faltaban muchas cosas”.

En esos años, el DT albo Claudio Borghi decidió subir al primer equipo al “King” por su talento con el balón y también para que comenzara a empaparse con la verdadera rutina y trabajo de un jugador profesional. A su vez, esta determinación también provocó que recibiera todos los beneficios económicos que implica formar parte del plantel estelar.

Baquedano enfatiza que “hay mérito de nuestra parte también. Nos jugamos una apuesta con el chico. Borghi también opinaba que iba a tener una carrera fuerte. Todo resultó para él, pero partió con una estrategia solidaria. Un gesto que correspondía”.

Hoy Arturo Vidal sigue sumamente preocupado de su familia. El King jamás ha olvidado sus raíces.