Una publicación de Radio Bíobío echaría por tierra dicha afirmación que asegura que el tirano, Augusto Pinochet, era un hincha de corazón de Colo Colo.

De acuerdo al medio, todo se remonta al año 1983, cuando el guatazo de la Roja en el Mundial de España 1982 provocó que el DT de Chile, Luis Santibáñez, diera un paso al costado para luego fichar por la “U”.

La polémica surgió cuando Santibáñez llegó a firmar el contrato con el Bulla en pleno Palacio de La Moneda.

En medio de las críticas, se apuntó a la figura del abogado y mano derecha de Pinochet, Ambrosio Rodríguez (ex presidente de la U entre 1982 y 1984), quien habría llevado al DT a firmar en La Moneda.

Al respecto, el ex jugador del Colo Colo 1973, Leonardo Véliz, comentó en el libro “A discreción, viaje al corazón del fútbol chileno bajo la dictadura militar”, que “en aquella época, todos esos casos como el de Santibáñez le parecían normales a la gente que no sabía de fútbol. Pero a mí, en una dictadura, que vaya un entrenador a firmar su contrato a la casa de gobierno, era horroroso”.

Añadió que “al ‘gordo’ (Santibáñez) le dije muchas cosas sobre el tema, pero bueno, cada uno defendía su pega, como quien defendía su vida por ahí, según su parecer y no había mucha conciencia política. Si a mí me dicen eso, le contesto: ‘Demorémonos un día más y firmemos en tu oficina que va a estar desocupada’. Esas cosas se podrían haber arreglado”.

Siempre de acuerdo a la publicación de Radio Bíobío, Ambrosio Rodríguez explicó posteriormente que todo se trató de una “cuestión absolutamente circunstancial”.

Esto porque, según dijo Rodríguez, Santibáñez tenía que firmar justo el mismo día en que se produjo la despedida oficial de Fernando Riera de la “U”.

El gran cariño de los jugadores, sumado a que alguien puso un fósforo en el candado del Estadio Recoleta, impidieron que el recinto se pudiera abrir, por lo que la ceremonia se retrasó más de lo presupuestado.

Por esta razón es que el propio Rodríguez, quien tenía pactada una cita con Santibáñez en su oficina en la Corfuch, decidiera llamar al flamante nuevo DT a su oficina en La Moneda.

En este punto afirmó que “cuando llegué a La Moneda me encontré con que habían muchos periodistas, lo que no me llamó la atención. Primero, porque siempre hay periodistas, y segundo, porque ese día se instalaba la comisión redactora de las leyes orgánicas constitucionales, conocida como la ‘comisión Fernández’”.

Detalló que “entré a mi oficina y estaba esperándome el señor Santibáñez, firmé con él, me demoré dos minutos y cuando salgo a la puerta me encuentro con que estaban todos los fotógrafos y periodistas. Entonces, el jefe de la guardia me dice que no estaban esperando al señor Fernández, sino que a mí”.

Agregó a su relato que “eso fue. Una cuestión absolutamente fortuita y que Luis Santibáñez se tomó con gran humor, porque él había sido entrenador de Universidad Católica y había firmado su contrato en la casa central de la UC, con el prorrector Jaime del Valle; el de la ‘U’ lo había firmado en La Moneda y, según él, después iba a ser entrenador del Vaticano e iba a firmar su contrato en la oficina del Papa”.

El hecho generó algo de molestia en Pinochet, quien en medio de un paseo por los patios de La Moneda llamó a Rodríguez.

“Voy entrando y me llama. Yo dije: ‘hasta aquí no más llegamos’, porque había salido la foto en la primera página de El Mercurio. Me llama y me dice: ‘¡Cómo trajo a ese guatón a firmar aquí por la Chile, sabiendo que yo soy wanderino!’”, recuerda Rodríguez.

Juró que “eso fue lo que me dijo textualmente, y agregó: ‘¿Sabe qué más? Váyase a su casa, porque todos andan con la tontera, reclamando por esto. Váyase tranquilo, no se preocupe’. Y eso fue todo”.

Aunque el tirano no era fanático del club caturro, Rodríguez asegura que siempre estaba pendiente de los resultados que obtenía en los diferentes partidos que disputaba.