De cómo separarse decentemente
Sobre el tema de los separados, voy a aprovechar de hablar. Para mí no es tema, estén separados, divorciados, lo que yo les pido nomás es que tengan una separación decente. O sea, con aquella persona que los acompañó cinco años, diez años, quince años, veinte años, sean decentes, sean empáticos con esa mujer que están dejando con hijos, o ese, si son mujeres, ese hombre que están dejando también, aunque se lleve los hijos. O sea, a nadie se le va a coartar la carrera militar para mandos o para ascensos. Para muchos de ustedes probablemente fue una sorpresa que se designara al coronel Solari como director de la Escuela de Suboficiales, y es soltero hasta donde yo sé. Es soltero, pero de lo que él tiene que hablar es su carrera militar. Hay generales que han ascendido, o coroneles que han ascendido a general, estando divorciados, siendo solteros. Lo que les quiero decir es que la carrera militar finalmente la forja cada uno, pero lo único que les pido, es que sean decentes con la gente que está al lado de ustedes y sean también lo más caballeros posible, y que lleven esa etapa dolorosa de una manera prudente. Ahora, si hay alguno que se separa y con escándalo y con agarrada de mechas y con violencia, qué sé yo, ¿cómo quiere que les ayude? Yo no puedo pedirles a ustedes que lleven una vida falsa de un matrimonio sencillamente porque hay estructuras dentro del Ejército que castigan a aquellos que se han separado. En la vida hay que luchar por ser felices, y si ser feliz significa estar con la mujer que tengo, o estar separado con esa mujer que estoy, bueno, es una decisión personal. Pero eso no tiene por qué afectar el Ejército.

“Acá hay que tener mucho cuidado porque la inteligencia propia, la DINE, y la del adversario, lo primero que realiza, lo primero que escruta, son las redes sociales”.

Y todos me miran, me miran ♪
Hoy día, en una sociedad que lo exige todo, en donde tenemos personal que son subtenientes, tenientes, que son de una nueva generación, o comandantes, coroneles, generales, que pertenecen a otra generación, pero finalmente hay algo que nos une, y lo que nos une es la historia del Ejército. Un Ejército que, como lo he dicho incansablemente, tiene una gran cualidad: que a pesar de que no ha estado en guerra en 130 años, es reconocido en toda la región. Cuando uno habla con oficiales, con generales o con gente ligada al ámbito de la Defensa de Brasil, de Argentina, de Colombia, de Perú, de Estados Unidos, Canadá, Alemania, Gran Bretaña, todos hablan del gran profesionalismo y de la gran institución que tenemos como Ejército. Y esto no es obra solamente de aquellas personas que estamos sentadas acá. Es obra de nosotros, pero también de muchas generaciones anteriores que han hecho el esfuerzo para tener el Ejército que tenemos. Por lo tanto, tenemos una responsabilidad tremenda, que es mantener este estatus que tiene el Ejército de Chile a pesar de que hace 130 años no ha estado en guerra. ¿Y por qué hago esta… de que no ha estado en guerra? Porque los ejércitos cuando están en guerra aprenden, tienen lecciones aprendidas dolorosas, pero que finalmente son lecciones aprendidas. Nosotros no hemos estado en guerra, y los ejércitos vecinos siempre están mirando qué estamos haciendo. Para Brasil, nosotros somos referentes en el tema blindado, somos referentes en la doctrina. Para qué decir con Argentina, o con Colombia. Colombia, que tiene una experiencia de combate de cuarenta o cincuenta años… más, ochenta años, y que hoy día le pide al Ejército de Chile, que le mande oficiales de Estado Mayor para que vayan a efectuar la reconstrucción del Ejército.

De cómo gobernarse en redes sociales
La seguridad militar, bueno. Fíjense que este tema de las redes sociales es tremendamente complejo. Sé que ustedes, y lo conversé la vez anterior, son muy dados a hacer uso de Instagram, de Facebook, de Twitter y todo lo que signifique redes sociales. Eso es directamente proporcional a no tener seguridad. Yo sé que hay personas que les encanta que sepan que están en el valle no sé cuánto, que están súper felices porque se encontraron no sé con quién, les encanta. O algunos, digamos, que están solos y se sienten retraídos y que cuentan que están down. Yo lo entiendo porque sé cómo va la sociedad, pero no lo puedo entender por la seguridad. Acá hay que tener mucho cuidado porque la inteligencia propia, la DINE, y la del adversario, lo primero que realiza, lo primero que escruta, son las redes sociales. Entonces se entrega información, que de repente se pretende que es… que no tiene ningún problema, y es una información que es altamente sensible.

“Me ha tocado estar con todos los demás comandantes en jefes que han sido parte de esta transición, por lo tanto, me tocó vivir una época excepcional del Ejército, porque no es parte de la normalidad que el Ejército o las Fuerzas Armadas sean parte de un gobierno”.

De cómo informa un medio comunista (que no somos nosotros)
Les pido que trabajen por el Ejército, trabajen sencillamente porque hay una institución que tenemos que sacar adelante, independientemente de todos los problemas que podamos tener. Y yo como comandante en jefe tengo que comprometerme con ustedes de entregarle más información, porque sé que no tienen información, entonces ustedes están buscando información en todos los medios digitales que nadie lee y que los leemos nosotros. Somos como autoflagelantes, nos acuchillamos, porque El Desconcierto, no sé cuál… El Desconcierto es un medio del Partido Comunista… o con influencia del Partido Comunista. Lo que les quiero decir, es que independientemente de un partido A o un partido B, nosotros tenemos una responsabilidad, una responsabilidad con nosotros mismos y con la historia del Ejército.

Sobre asuntos de género
El tema de género es súper complejo para una institución que en la práctica le ordenan por decreto, o por ley, de un año a otro, hacer un cambio cuando hay una cultura. En Estados Unidos se demoraron 20 años -entre el tema de género amplio, digamos, el tema de los homosexuales o de las lesbianas-, se demoraron 20 años en donde lo único que se les pedía era que no dijeran nada, que no preguntaran, pero si miraban una conducta, pasa. Estados Unidos. 20 años para finalmente ir a una legislación como la que tenemos nosotros hoy día en Chile. Entonces nosotros como integrantes del Ejército no podemos sino cumplir la ley, por lo tanto tenemos que tener un aprendizaje rápido con respecto a esto que estamos enfrentando, que no es fácil producto precisamente de esa carga cultural que nosotros tenemos de hace mucho tiempo.

Si hablamos de las mujeres, las mujeres están en el Ejército desde el año ‘74, de manera formal. A partir del año ‘96 o ‘97, desde tener una escuela aparte vienen a la Escuela Militar y se integran a la promoción (…) hoy día las posibilidades de las mujeres para integrar cualquier arma, están abiertas.

Las vacantes para las armas de combate para las mujeres van a estar disponibles, pero no van a ser ocupadas si acaso no hay voluntarias. Si no hay voluntarias, no se va a llenar con mujeres. Alguien podría decir “mi general, eso es una discriminación”. Sí, le voy a decir yo que efectivamente podría ser considerado discriminación, pero la verdad es que nosotros estamos haciendo parte de un recorrido histórico que hay países que no lo han tomado. Mire, en Estados Unidos no hay mujeres en las armas de combate. No hay. Y Estados Unidos alguna experiencia tiene en combate. Israel tenía mujeres en la primera línea, hoy día no es obligatorio y las han sacado de la primera línea. Entonces, lo que les quiero decir es que las posibilidades para una mujer en términos de acceder a los cursos que estime conveniente, especialidades, o ambas, van a estar abiertas siempre y cuando ellas deseen someterse a lo que significa ir a ese curso o a esa área.

De los años dorados
Yo, para bien o para mal, tengo una trayectoria dentro del Ejército, he vivido lo que hemos vivido. Egresé de la Escuela Militar en diciembre del año ‘79. Con fecha primero de enero del año ‘80, estaba cumpliendo servicio como oficial, como alférez. Fue la primera promoción después de, no sé, de 20 años, que egresa con honores del Ejército. Entonces, del año ‘80 al año ‘90, viví en pleno gobierno militar. Del ‘90 para el ‘98, si bien había un gobierno que era elegido por las urnas, había un comandante en jefe que estaba cumpliendo ya 25 años como comandante en jefe. Me ha tocado estar con todos los demás comandantes en jefes que han sido parte de esta transición, por lo tanto, me tocó vivir una época excepcional del Ejército, porque no es parte de la normalidad que el Ejército o las Fuerzas Armadas sean parte de un gobierno.