“Hay dos panes, la Izquierda y la Derecha Unidas se comen los dos, y usted ninguno.”

Nicanor Parra mashup remix, Antipoeta (feat. Tío Mamo, antiproletas).

Sobrinos, hoy les voy a contar la alegre historia de Isqui y Dere, dos mozalbetes que aseguran que no son amigos y que insisten en mostrarse distintos y opuestos frente al resto del mundo, pero yo les voy probar que no es tan así.

Dere es mateo, usa pantalón de tela, camisa a cuadros y sobre los hombros un chaleco con rombos, y su hábitat son los sectores más exclusivos de la ciudad. Isqui, por su lado, es más loquillo, le gusta el arte y la música de peñas folclóricas, teñirse el pelo de colores coléricos y sacarse la mugre de las uñas con el cuchillo de mesa.

Son distintos, sí.
Pero los dos estudiaron en el mismo colegio.

Desde el primer día de clases ambos quisieron hacerse con la presidencia del curso. La estrategia de Isqui fue (y lo sigue siendo) convencer a los demás de que con él van a estar mejor, que van a poder copiarle a los más inteligentes y que van a poder vivir sin trabajar. Dere es más pragmático y dado a usar el miedo como método de control de sus “compañeros” (odia esa palabra).

Son distintos, sí.
Pero los dos veranean en la misma playa, que no es la playa a la que van el resto de sus compañeros que votaron por ellos.

Hace ya algunos años Dere se urgió porque el resto de sus compañeritos había dejado de pensar en él para elegirlo presidente, y decidió usar la fuerza de su brazo (de su brazo armado, y de unos amigos que tenía en el curso de la clase de inglés), para hacerse del poder. A Isqui no le quedó otra que acatar, pero al poco tiempo comenzó a preparar soterradamente la sublevación de sus compañeros (a él si le gusta esa palabra).

Son distintos, sí.
Pero los dos siempre han vivido en el mismo barrio.

Tanto tiempo haciendo presión junto a los compañeros hizo que (lamentablemente) Isqui retomara la presidencia del curso, y los muchachos que lo llevaron al poder juraron de guata que ahora sí, que Isqui les iba a dar la alegría que Dere les había negado durante tanto tiempo. Pero se equivocaron medio a medio, porque apenas Isqui se vio en el poder se olvidó de quienes lo habían llevado a aquel lugar de privilegio, y se preocupó más de recuperar lo que Dere le había quitado (el whisky, entre otras cosas) que en hacer feliz a sus compañeritos.

Y aquí viene la parte extraña de la historia: En el período en que Isqui fue presidente del curso nadie, ni siquiera Dere, le echó la culpa de que se haya muerto Mapuche (el alumno que había llegado al curso antes que todos), y es que en realidad en ese momento a nadie le importó; pero ahora que Dere le sucedió en el poder y nuevamente se asesinó al Mapuche, Isqui aleonó a todo el lote para hacer dejar al Dere como chaleco de mono. Extraño, por decir lo menos.

Llegado este punto parece que la historia se vuelve más clara: A pesar de todas las diferencias en la forma, en el fondo a ambos los une el interés por una cosa, El Poder.

Son distintos, sí.
Pero cuando se encuentran en sus botes los fines de semana, reman para el mismo lado.

Pasó el tiempo y ambos se volvieron viejos, por lo que fue inevitable que tuvieran hijos. De la simiente de Isqui nació F. Ampli, un joven que se jura rebelde e idealista pero que no tiene ni la mayor idea de donde está parado, lo que le recuerda a Isqui como era él mismo cuando tenía su edad. Dere por su parte concibió a Evo Poli, un niño rubio, de ojos claros y de ideas liberales (tan liberales como estar en contra del aborto, por ejemplo). Irónicamente, Dere además estuvo a punto de ser padre de Amplitud, pero lo abortó (en una lujosa clínica) porque era muy moreno.

Hoy en día ninguno de los dos goza de mucha popularidad (o al menos no deberían, con todo lo que se ha sabido de ellos) y es que ustedes, que son el resto del curso, tienen bastante mala memoria. Y esto me llama la atención no sólo porque ambos se han olvidado del pueblo, sino porque durante décadas ambos se rindieron frente al personaje más oculto y siniestro de todos, Don Dinerolerou, y quien desde las sombras y sin que nadie más lo supiera (salvo Isqui & Dere), ha sido el verdadero dueño del curso.