(Santiago, 11 de marzo 2010)
Este no es un desmentido a la entrevista de hoy en el The Clinic. Es un mea culpa en serio.

Aparezco diciendo, tal como ocurrió, dos epítetos respecto a la señora, fallecida, Echenique, madre del Presidente de la República –desde hoy– sr. Sebastián Piñera Echenique. Si repito esas dos palabras aquí, duplicaría el pecado.

En efecto, considero haber cometido falta contra la caridad y el espíritu cristiano. Como a veces me he jactado, en público, de ser católico romano, cometer faltas evidentes contra la fe y la caridad es de veras grave. Disculpe mi insistencia (y el borrón), pero admita esta carta.

Se lo pide,
Armando Uribe Arce.

PD: No es por temor a la memoria de una señora S. Piñera que me acuso. Es que, como tal exige respeto, y no la falta grave al buen gusto que cometí.