Matrimonio para todos: El debate que no será

POR KENA LORENZINI (*)
Definitivamente hay un error, no es como pomposamente diría José Antonio Kast, o perdidamente Osvaldo Andrade: “el país no esta preparado/en condiciones para el matrimonio igualitario”. No, quiénes no están en esas condiciones ni remotamente preparados son ellxs, lxs mismísimos políticos y parlamentarixs. Así de tajante lo digo y, obvio me obligo a argumentarlo.

Quizás, luego de patrocinar y ahora bajarse del proyecto de Matrimonio Igualitario propuesto por el Senador Fulvio Rossi lo que Isabel Allende, Ricardo Lagos Weber, Guido Girardi y Alejandro Navarro todavía no logran introyectar, es que nadie les esta pidiendo un favor, se les esta exigiendo un derecho. No han captado aun, (como probablemente tampoco la mayoría de sus compañerxs de hemiciclo) es que la idea no se trata de lograr lo “más que se pueda. No, nada menos ni nada más se les esta demandando que cumplan (que no retrocedan) con el artículo primero (uno de los valiosos) de la distorsionada Constitución Chilena: “Las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos”.

Las feministas y los mapuche (estos bien a propósito) sabemos que la lucha por la consecución de derechos no puede ser con la visión de “en la medida de lo posible” o pensando quedarnos con el dieciocheno “pior es na”. Comprendimos hace rato que tirarnos con el “tejo pasado” es siempre la mejor estrategia, conocemos quiénes hacen parte de nuestros enemigxs, quiénes ponen las torpezas. Sí, indudablemente no soy políticamente correcta porque estoy cabreada porque logro ver quiénes toman el rol, sobradas veces, de hacer muros para la gente y, desoladoramente, son aquellxs que tienen la obligación de velar y legislar para que sean consideradas todas las personas por igual. Es decir, deben ser lxs garantes de sus derechos y ser creativxs en la búsqueda de fórmulas que hagan materializarse esta equidad.

Aunque suene de “mal gusto” recordarlo, todxs lxs parlamentarixs reciben un sueldo (que sólo recibe el 0,2% de la población, pregunto), por lo tanto deben saber hacer su pega, porque no es un servicio público gratuito, es un servicio público, pagado y, si yo no sé hacer la pega me echan y chao pescao. Lamentablemente esto último no rige en el poder legislativo, tenemos un sistema binominal, partidos que eligen a puertas cerradas a sus candidatxs…así es que hay poco que hacer, o es tan titánico el esfuerzo, que hasta en algunos casos se llega a exponer las propias vidas.

Sostengo, bueno ok, mejor pregunto…es qué para el tema del royalty lxs parlamentarixs no se informan de lo que pasa en esta materia en Australia por ejemplo donde socios de la Minera Escondida pagan muchísimos más impuestos que acá por misma explotación de minerales?, estoy segura que sí, que leen, buscan argumentación, se preparan. Sin embargo para los mal llamados temas valóricos (derechos) hablan desde sus propia creencias (economía mental), invitan a conversar a “algunos expertxs” (cuáles?..siempre lxs mismos?) y, de ahí sacan conclusiones muy sabias como esta de integrar a los mapuche (otrocidio) o esta otra atingente a esta columna: mejor jugársela por el “Acuerdo de vida en Común” que nos la aseguramos porque tendrá más consenso (concordaremos además de lo siútico del nombre…era mejor “Pacto de Unión Civil”..¿será el barroco de la derecha que lleva la batuta ahora en este tema?) bueno esto es lo que yo denomino “notable abandono de deberes” .

El Matrimonio Igualitario es un derecho Art. 1: “Las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. , cada unx verá luego si hace uso de ese derecho. El trabajo de lxs parlamentarixs, politicxs/gobernantes, es cumplir con la Constitución, con lo decente que de ella queda.
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*Fotógrafa/Psicóloga. Vice Presidenta Directorio Corporación Humanas

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