Ante la crítica situación que enfrentan los 12 fiscales en la Región de Tarapacá, quienes dirigen más de 36 mil causas al año con la consiguiente sobrecarga laboral, el Fiscal Nacional, Sabas Chahuán, pidió a los fiscales regionales apoyar voluntariamente a esa fiscalía con un fiscal por región que, durante un mes, colaborará con sus pares en las labores persecutoras.

De esta manera, Chahuán pretende revertir la grave carencia de fiscales en el próximo período, en que se proyecta un incremento en la labor de la Fiscalía de Tarapacá, debido a los casos de alta connotación social como el robo de agua de una conocida minera o el caso muebles, donde está imputada una ex intendenta de la región. Esto, obviamente, sin decuidar las más de 3000 investigaciones que lleva cada fiscal.

El año pasado Tarapacá tuvo más de 400 juicios orales, es decir en promedio cada fiscal dirigió más de 30 juicios, aunque ese número se ve incrementado en aquellos persecutores que deben cubrir las licencias médicas de sus colegas y las vacaciones de los mismos.

Hasta ahora, el tan ansiado aumento de fiscales y funcionarios no se ha concretado en el Ministerio Público, aunque se está a la espera del envío del proyecto de ley que fortalecerá a la institución y que el gobierno se comprometió de enviar al Congreso, antes del 30 de abril, para paliar la falta de dotación.