En Freirina, la cosa sigue oliendo mal. Se suponía que con la llegada del ministro de Salud, Jaime Mañalich, a la zona, el conflicto que tiene a los vecinos movilizados amainaría, sin embargo, los vecinos que reclaman por la hediondez de la planta de Agrosuper reclaman que el ex director de la Clínica Las Condes no llegó interesado por ellos, sino por los cerdos de la planta.

A este malestar se suman las acusaciones del alcalde de la comuna, el RN Roberto Bruzzone, a quien los líderes de la protesta acusan de recibir beneficios de la empresa procesadora de cerdos y de trabajar para un contratista de la firma, lo que reconoció en una entrevista.

El edil responde el combo con el argumento de que los manifestantes no pertenecen a la comuna:

“Los dirigentes del movimiento no son de Freirina, porque Freirina es una comunidad de 100 mil habitantes y todos nos conocemos. Yo creo que aquí hay manos externas que han estado manipulando un poco el tema y eso ha creado una grave situación”, sostuvo en una entrevista con el canal 24 Horas.

El alcalde señaló que “se supone que fue una respuesta a al actuar de Fuerzas Especiales, pero desde el momento me han tratado de desvirtuar”. Por lo mismo, no descartó que exista “motivaciones que a lo mejor son políticas (…) y me preocupa que la comunidad los esté siguiendo”.

“Yo confío en la gente de Freirina y la gente de Freirina no es capaz de quemar un camión”, añadió.

Por su parte, la vocera del movimiento, Andrea Cisternas, cuestionó los motivos del viaje de Mañalich argumentando que el doctor viajó preocupado por los cerdos y no por la gente que habita en la zona y debe convivir con el olor de la planta.

“Nosotros tenemos este problema desde septiembre y las autoridades regionales han sido incompetentes. No han sido capaces de solucionarlo ni de exigirle a Agrosúper tecnología de punta. Es una empresa que tiene dinero. Estamos tristes porque el ministro viene por los cerdos y no por la gente”, afirmó Cisternas a Terra.

“Los chicos en los colegios no pueden tener una vida normal por los malos olores. No pueden salir a recreo, sufren dolores de cabeza, de estómago. Tienen problemas de concentración. Los abuelos tienen problemas de salud”, agregó la dirigenta.

Según Cisternas “el bloqueo de rutas persiste; exigimos las soluciones. En un principio hicimos lo protocolarmente necesario: enviamos cartas a autoridades regionales, hicimos marchas pacíficas, cacerolazos, todo lo humanamente posible pacíficamente. Las primeras tomas se hicieron pacíficamente. Ni una piedra. En esta tercera toma, Carabineros actuó con gran violencia. Acá somos pobladores. Mujeres y niñios, pocos hombres. La violencia es injustificada”.