Una recaudación de 350 millones de dólares por 20 años es lo que pretende generar el gobierno con la licitación de explotación de litio, cuyas bases fueron presentadas ayer por el subsecretario de minería, Pablo Wagner, más o menos lo mismo que genera en promedio el líder mundial del mercado, la chilena SQM, en dos años.

Eso, porque la empresa del ex yerno de Augusto Pinochet, Julio Ponce Lerou, registró ganancias por 47,5 millones de dólares sólo en el primer trimestre de este año, lo que a una producción similar sumaría 380 millones en 48 meses, o sea, 30 millones más de lo que quiere el Estado por 20 años.

Según lo explicado por el subsecretario Wagner, los términos del contrato incluyen un 7% de royalty, el que sumado al pago a la renta, impuestos y otras gratificaciones, podría dar hasta el 50% de las utilidades de la única empresa que gane el derecho de explorar, explotar y beneficiarse hasta 100 mil toneladas de litio metálico por 20 años en cualquier área del territorio nacional, exceptuando las concesiones mineras constituidas conforme al Código de Minería de 1932.

Valor nuclear

“Es importante que los recursos que tiene el país sean explotados en el corto plazo, para que no estemos sentados sobre reservas para los siguientes siglos”, dijo caminando sobre el Salar de Atacama, específicamente en las faenas de la Sociedad Chilena del Litio (SCL), el precandidato presidencial Laurence Golborne -entonces ministro de minería absolútamente desconocido- un anunció de los planes del gobierno para sacarle provecho al mineral blanco del norte a fines de mayo de 2010.

Dos años después, el subsecretario de Minería que lo acompañó en la cruzada para rescatar a los 33 mineros de la mina San José, fue el encargado de hacer público el contenido de las bases de licitación para un Contrato Especial de Operación para el Litio (CEOL), que ya están disponibles para ser requeridas -previo pago de 150 mil pesos- por cualquier humano o empresa, chilena o extranjera.

Una licitación similar a las que tiene el petróleo, puesto que junto al “oro negro” el litio fue declarado recurso estratégico por La ley Orgánica Constitucional sobre Concesiones Mineras en 1979, declarándolo no susceptible de ser entregado a terceros a perpetuidad. Una restricción que fijó el gobierno militar porque en ese momento se consideró importante dado su posible uso para fisión nuclear.

Hermandad con SQM

De toda esta estrategia impulsada por el gobierno, el ministro de Minería, Hernán de Solminihac, no tiene pito que tocar. Eso debido a que su hermano Patricio es el actual vicepresidente ejecutivo de SQM, la empresa de Ponce Lerou.

En agosto de 2010, mientras su hermano aún estaba en el MOP, Patricio señaló en un foro organizado por Soquimich que “no existía ninguna razón, en nuestra opinión, para que el litio sea considerado un elemento estratégico y tenga un tratamiento distinto a cualquier otro mineral”.

En esa oportunidad, además, explicó que Chile tiene la oportunidad de mantener ese liderazgo en el mercado, “pero si no hay cambios yo creo que lo vamos a perder y se está viendo. Las compañías que quieren asegurar su abastecimiento están yéndose a otros lugares”.

Una declaración bastante parecida a la que dio ayer el subsecretario Wagner al ser consultado por la prensa por no emprender de manera estatal la explotación del recurso. En la actualidad, Codelco podría hacer uso de una concesión en el Salar de Pedernales y en una fracción del Salar de Maricunga, ambos en la región de Atacama.

Mientras se especula la posible entrada de Codelco a ese mercado, Wagner -quien presidirá el Comité Especial de Licitación ante la inhabilidad del ministro De Solminihac- descartó que SQM se viera favorecida en este llamado a licitación por el parentesco antes mencionado, puesto que la empresa ya ha dado luces de querer participar en un proceso como el que acaba de comenzar.

Bolivia y el rechazo ciudadano

Descartada una aventura estatal y con pocos probabilidades de incursionar Codelco, la carrera de Chile va en sentido contrario a lo que han pedido algunos sectores de la ciudadanía y al ejemplo de Bolivia, donde el gobierno de Evo Morales se la jugó por el carácter estratégico del mineral.

Allí, a través de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), el Estado no permite la concesión del recurso a privados bolivianos ni extranjeros y lleva adelante desde hace unos años un plan de industrialización, la preparación de técnicos y profesionales bolivianos en el tema y la construcción de un complejo industrial nacional y público de química inorgánica.

“Nosotros llevamos un plan estratégico totalmente contrario al que quieren llevar ustedes. Nuestro litio está reservado para una instancia estatal y no hay concesión o licitaciones de predios de extracción a salmueras”, dice desde ese país Luis Alberto Echazú, ex ministro de minería boliviano y actual gerente nacional de Recursos Evaporíticos de Comibol.

Ese es más o menos el ejemplo que piden replicar en Chile algunos sectores, como el presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre, Cristián Cuevas. El dirigente minero declara que el plan del gobierno es contrario a la soberanía de nuestro país y al interés nacional.

“Nosotros rechazamos esta convocatoria porque pareciera que el único país en el mundo que no protege sus recursos es Chile. Mientras los demás tienen una mirada estratégica de la soberanía, este gobierno confabulado con la Concertación se preocupan sólo de enajenar nuestros recursos naturales”, dice.

Con todo, un frente en defensa del litio liderado por Cuevas y otras organizaciones sociales pretende seguir adelante con un tema que por un lado pretende proteger el recurso y por otro, da luz verde al ingreso de privados al último recurso natural estratégico asegurado en la Constitución.