Ahora que al alcalde de Ñuñoa casi que le dicen “El bueno de Sabat”, salió a pedir disculpas públicas por haber tratado de prostitutas a las alumnas del Internado Femenino en una entrevista de radio ADN. Sabat dijo que no se cansaría nunca de pedir perdón por haber dicho que ese establecimiento se había transformado en un “puterío” en las movilizaciones y tomas de colegios en el 2011. “Estar en política me ha traído un costo gigantesco”, dijo a la emisora. .

Junto con tirarle flores a Amaya Fernández, incluso augurándole un futuro de diputada, Sabat subrayó los dicho de su hija, Marcela, quien dijo que toda la pelea de Ñuñoa por los votos no habría ocurrido si la contrincante de su padre no llevara el apellido Allende. “Ella el próximo año será a lo menos diputada, le va a ir muy bien en la política”.

Mañana Sabat debería ser ratificado por el Tribunal Electoral Regional. Esto se suma a la información recogida por La Tercera que asegura que dicho tribunal no había aceptado los reclamos del Partido Socialista.