Durante el 2012, la Tienda Nacional (ubicado en Merced, en el centro de Santiago) ha hecho una apuesta más ambiciosa que simplemente vender películas, libros o discos chilenos. Además de usar sus instalaciones como una mini sala de conciertos, ahora apuestan por participar en la cadena de producción, es decir, convertirse en una suerte de tienda-sello.

Es así como las ediciones de “Doble Plus Bueno” del compositor y cantante Leo Quinteros y “Llorar en la calle” del también compositor, guitarrista y cantante Javier Barría, fueron asumidas con cuidado y preocupación por la tienda. El primero de los discos es un compilado de buena parte del trabajo de Quinteros, un número considerable y bien seleccionado de canciones (19) de sus cuatro álbumes originales donde es posible hacer un repaso de su vasto trabajo musical.

El segundo es el más reciente trabajo de Barría, un disco de once canciones grabadas y producidas entre 2009 y 2012, en ciudades como Santiago y La Chocota (V región). De este fresco trabajo sobresalen particularmente las canciones “No te sientes en el suelo”, “Burbujas”, “Arriba luna”, “Avión” y, sobre todo, la última, “La casa nueva”: “Quiero verte sonreír / la casa nueva estaba aquí/ la bruma ahora asistió al jardín/ la noche en que quisiste estar/ yo quise, yo quise, mmm/ todo mi amor es para ti”. En ellas, Barría afirma su mano cancionística, su tendencia a la textura guitarrística, su melodismo vocal resbaladizo, casi frágil, acompañado de coros fantasmas, lejanos, de líneas de bajo que suben y bajan y baterías casi aletargadas.

Al final de los créditos y agradecimientos, Barría dedica el disco a la memoria del músico argentino Luis Alberto Spinetta, cuyo espíritu, en el mejor de los sentidos, aparece muy presente en este trabajo. Aplaudible iniciativa, pues, la de la Tienda Nacional.