Un grupo de 1.500 estudiantes colombianos se transformaron en el nuevo dolor de cabeza del Mineduc a raíz del cierre decretado de la Universidad del Mar. ¿La razón? Todos ellos son alumnos de programas de posgrado entregados por esa casa de estudios, que quedaron a la deriva tras la decisión del Consejo Nacional de Educación y que hoy exigen que el Ministerio de Educación valide sus títulos para poder acreditarlos en su país.

Se trata -casi en su totalidad- de estudiantes de MBA’s y magísters que tenía la agónica casa de estudios en modalidad online y que hoy se encuentran a la naufragando, a miles de kilómetros de suelo chileno, tras el decretado cierre del plantel universitario.

El problema ha sido monitoreado desde el ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, a través de su órganos diplomáticos en Chile y pese al gran número de afectados, se quejan que en la secretaría de Estado que lidera Harald Beyer aún no reciben una solución concreta para sus compatriotas.

MBA on line

Los problemas comenzaron, tal como con los más de 12 mil estudiantes chilenos de la Universidad del Mar, alrededor de junio y julio del año pasado, cuando estalló la polémica en torno a esa casa de estudios. Desde entonces, el consulado colombiano, su respectiva embajada en Chile y la cancillería colombiana no han dejado de recibir correos electrónicos de alumnos preocupados por esta situación.

Los emails motivaron una consulta formal al Mineduc chileno por estos casos en agosto de 2012. Desde Chile se les respondió en detalle sobre el proceso que vivía esa casa de estudios, que en ese momento estaba siendo auditada por el ministerio cuyo informe meses después terminaría por sepultarla.

La situación se agudizó en noviembre, días después que el Mineduc pidiera el cierre del plantel universitario al Consejo Nacional de Educación. Los alumnos recibieron información de la Universidad Virtual, entidad que presta la plataforma para estos programas, diciendo que la Universidad de Viña del Mar estaba abriendo postulaciones para los estudiantes que quisieran transferirse a esa casa de estudios, previo pago de 1.000 dólares hasta en dos cuotas: 300 al momento de la matrícula y 700 al final de los estudios .

En concreto, los órganos diplomáticos recibieron alrededor de 700 correos electrónicos en menos de una semana de alumnos consultando por este tema, preocupados por el poco tiempo que tenían para transferirse, desorientados porque confundían ambas universidades por su nombre y preocupados también por el cierre de la entidad.

Entre los afectados, ya unos 684 se acogieron al cambio a la Universidad Viña del Mar -mencionada en el informe de lucro en la educación superior de la Cámara de Diputados y que actualmente investigan los fiscales del caso CNA- y continuarían sus estudios desde el próximo 21 de enero en su nueva universidad.

El problema, relatan en los órganos colombianos en Chile, es que el otro grupo de estudiantes que no se acogió al cambio sigue a la deriva. Y según la información que ha recabado, son alumnos que se han endeudado o ya tienen pagados los programas de posgrado, que valen entre 5.000 y 6.000 dólares (alrededor de tres millones de pesos).

“Lo que se pidió al Ministerio de Educación es que se tenga en cuenta a estos alumnos en el proceso de reubicación que lleva adelante. Que siendo estudiantes on line tengan el mismo trato que tienen los otros alumnos chilenos que piden reubicación”, explica una fuente diplomática colombiana.

Presitigio

En Colombia, el director de asuntos migratorios, consulares y servicio al ciudadano del Ministerio de Relaciones Exteriores, Álvaro Calderón, declaró al diario El Tiempo que el gobierno de Juan Manuel Santos le pidió formalmente al Estado chileno que garantice a los colombianos afectados “no solo la continuidad de sus estudios sino que a quienes están en proceso de recibir sus títulos se les entreguen diplomas válidos, reconocidos por el gobierno chileno”.

Al mismo medio, varios estudiantes -quienes dicen haberse inscrito en la U. del Mar por el prestigio que les daba el estar acreditada por el Estado chileno- enviaron sus inquietudes contando lo que ocurría con las maestrías ofrecidas por el proyecto educativo “UOnline Centro de Excelencia”, en convenio con la “Fundación UVirtual Centro de Excelencia”.

Además, a través de la Fundación Ithiel, otra entidad que representa a la Universidad del Mar en Colombia para estos programas, otros 90 colombianos estaban cursando MBA’s en finanzas, mercadeo, educación y gestión humana.

El cagazo de la U. del Mar tiene incluso a estos socios a la espera. Según José Arbey Maldonado, director ejecutivo de Ithiel, los directivos de la U. del Mar quedaron de darles una respuesta sobre esos estudiantes, mientras ellos buscan una solución para reubicarlos en otros programas en convenio con otras universidades, de México o Argentina, por ejemplo.

Con todo, los mismos alumnos colombianos le han pedido una respuesta a Patricio Galleguillos, rector de la Universidad del Mar, sin haber recibido hasta ahora una respuesta formal.

A la par, en los órganos diplomáticos colombianos están preocupados porque dicen que el ministro Beyer señaló que son tres los grupos de alumnos que serán parte del programa de reubicación (los de 1er y 2º año, los de 3º y los de 4º o 5º año) y “en ningún momento mencionó a los estudiantes de programas on line”.

Consultado por The Clinic Online, el Ministerio de Educación respondió que conoce el problema y lo está abordando, pero el principal inconveniente que ha tenido es la colaboración de la universidad en la entrega de antecedentes académicos de dichos estudiantes, paso que resulta fundamental para que estos alumnos tengan una pronta solución.

Por esta razón, el ministerio pide que ingresen sus antecedentes a través de una ficha disponible en www.mineduc.cl antes del 20 de enero “de manera de que aquí tengamos los registros de cada uno los alumnos afectados, conocer sus realidades y así poder ayudarlos”.