Foto: Alejandro Olivares

Dash y Cangri- Maicol González y Sebastián Leiva, sus nombres reales- llegan en una full camioneta naranja escuchando a todo chancho Daddy Yankee. Ambos llegan con bolsas con ropa nueva y un perfume de marca todavía envuelto en su empaque original. Lo primero que hacen es cambiarse de polera y perfumarse para esta entrevista. “Hay que estar siempre producido”, dice Cangri en la casa de los papás de Dash, que parecieran estar ajenos de la repentina fama de su hijo menor.

A sus 19 y 20 años, respectivamente, han logrado el sueño de cualquiera: “salir del barrio al mundo”, tener sus “medias naves”(autos), vestirse con ropa “fashion”, tener plata para comprarse lo que quieran, ser reconocidos por ser flaites, tener el cariño de los pelolais y más encima regodearse con que tienen “las medias minas de pololas del barrio alto”.

Hace dos años no se imaginaban llevar estas vidas. Y menos estar en la tele ganando sueldos de ricos. Pero la fama les llegó un día de golpe, cuando una productora llamó a Cangri a su celular para ofrecerle salir en la tele mostrándose tal como era: un flaite que usaba ropa de marca, bling bling y que no hablaba de corrido.

Esa llamada, dice Cangri, le cambió la vida. Fue como sacarse el Kino: “Nosotros no fuimos a casting, nos llamaron. De hecho, nos insistieron para que participáramos en un reality. Y mira todo lo que nos ha pasado…”, dice Cangri. Todo lo que les ha pasado, se resume en que luego de participar como secundarios en el reality de Perla Ilich y conocer la fama, tuvieron su propio programa en el que mostraron cómo los cambió la fama, a tal punto de caer en excesos de los que se arrepientan, como chocar tres veces sus autos último modelo y que los asocien al consumo de drogas. Pero sumando y restando, no se arrepienten de nada. Sin la tele no habrían tenido carretes en Sala Murano ni se habrían vestido con ropas de marca. Tampoco habrían grabado su disco reggetonero que en sólo dos semanas lleva más de 4 mil 500 copias vendidas.

¿Por qué creen que la tele los escogió a ustedes? ¿qué tenían de distintos a los demás?
Cangri: Es que la periodista de Canal 13 andaba buscando personajes en Maipú y pilló a dos amigos que no quisieron participar, pero la loca les insistía y le insistía y ellos no querían. Y para no ser pesados, le dieron mi celular. Y me llamaron. Así fue todo. Después la mina fue a mi casa y le presenté a todos mis amigos en cámara. Pero quedamos El Celis, el Dash y yo. El Celis es el chico que mataron antes que la serie saliera al aire. Una pena. Porque nos habíamos criado desde chicos.

Pero, ¿por qué creen que ustedes fueron los escogidos?
Dash: Todos hablábamos las mismas pescás. Usábamos el mismo diccionario.
C: Manejábamos los mismos códigos. Nos conectábamos con la mirada. La risa. Puras tallas internas, porque después todos querían saber nuestras tallas…

¿Cómo cuáles?
C: Por ejemplo, nos preguntaban cómo conquistábamos a una mujer y nosotros empezábamos a hablar puras tonteras.

¿Cómo qué?
C: Como el ser carismático, el ser simpático con la mujer.
D: Ese es nuestro fuerte: hacerlas reír y que nos miren todo el rato. Y eso mostramos en la tele cuando nos grabaron la primera vez. Fue la media terciá.
C: Quedai plop. Nunca imaginai que va a llegar la tele a tu casa.

¿Qué más pasó en ese primer “casting”?
C: Me acuerdo que lo único que dije en cámara fue “director, aquí estamos si es que quiere rating”. No sabía qué más decir.
D: Incluso, le mostramos los pantalones porque no sabíamos qué más mostrar.

EL DASH Y EL CANGRI

¿Cómo se hicieron amigos?
D: En la media. Nos conocimos en carretes después del colegio. En cimarras. Nos conocimos hace caleta, hace unos ocho años. Pero no éramos compañeros de curso.
C: Yo estudiaba “rehabilitación” de empresas. Y el Dash, mecánica.

¿De dónde salieron los sobrenombres Dash y Cangri?
D: A él siempre le dijeron “cangri”.

¿Por qué?
C: De chico. Porque quería vestirme como Daddy Yankee y a él le dicen Cangri. Entonces, Daddy Yankee sacaba tenida nueva y quería ir a comprármela altiro. Me vestía igualito. Hasta hoy es el máximo exponente de reggaeton, además que reivindica sus orígenes.

¿Y a ti, Dash?
D: Desde chico canté, rapié. Y, como la chapa del rapero es siempre inventarse un nombre, inventé Dash porque significa arremetida, velocidad, ser bien aguja, rápido. O sea, ser como soy yo.

Ustedes se autodenominan fashion-flaite. ¿En qué consiste?
C: En la pinta, en la forma de ser. Siempre hemos sido flaites, pero queríamos darle un caché, porque los flaites estaban trillados. En realidad, cambiamos la carcasa, pero por dentro somos los mismos.
D: Seguimos igual de pitiados. Por eso nos denominamos fashion flaite, porque no queríamos ser sólo flaites. Como todos son flaites, nosotros, en cambio, éramos los fashion.

Y en qué consiste ser fashion
C: Es más producido que el flaite.
D: Además que empezamos a andar bien vestiditos, con sus camisitas, su ropa de marca, había que distinguirse.
C: En todo caso, ahora cambiamos el estilo, ya no somos tan fashion, estamos más regetoneros.

Y cómo eran cuando eran flaites a secas
D: Nos vestíamos a lo flaite. Con su ropa americana, su ropa cambiada con amigos.
C: Éramos los clorindas. A los jeans los manchábamos con cloro.
D: Pero el flaite es un estilo, no se te quita nunca, lo llevai dentro. El flaite es de barrio, habla mal, no se avergüenza de nada, dice las cosas como son.

Les fue bien en el programa no por ser diamantes en bruto y luego pulirse, sino que al contrario: resaltando su manera de ser flaite.
D: Eso sí. A la gente les gusta como somos nosotros. Y la gente muchas veces se siente identificado con uno por las tonteras que decimos.

¿Los fashion en qué se diferencian de los wachiturros?
C: En todo. Ellos son de Argentina. Y usan puro Lacoste y su sopaipilla.

¿Por qué están de moda los flaites en la tele?
D: Es que funcionamos. La gente quería gente como uno.
C: Todos nos preguntaron por qué el reality de la Raquel no funcionó y sí el de nosotros. La misma gente habló y dijo que era porque se sentían identificados con los flaites. La gente más normal no lleva la vida de la Argandoña. La gente que ve tele, que te acompaña a los eventos, es la gente del barrio.
D: No todos llevan su vida. Pero sí muchos llevan la vida de nosotros, de estar acá en una plaza, de sentarse en el pasto, de que quizás pisaste caca, de que andai en verano a guata pelá. ¿Pero tú crees que la Argandoña estaría acá con nosotros ahora? Ni cagaaando.

LA FAMA

Dicen que la fama los nubló.
D: En el primer momento.
C: Fue sin querer, quizá producto de la inmadurez. Pero a cualquiera le podría pasar. Imagínate, a cualquier joven de 19 o 20 años que le den esta oportunidad, haría lo mismo. Todos se desbandarían.

Por ejemplo, con su primer sueldo, ¿qué hicieron?
C: Nos gastábamos la mitad bacaneando, saliendo al mall, comiendo.
D: Antes sí que nos gastábamos ropa en mall.

¿Gastaban mucho?
C: Caleta. Era como el glamour salir lleno de bolsas. Te lo juro que nos pitiamos todo el sueldo en Zara. Salimos entero tapizaos.
H: Salimos llenos de bolsa y no nos quedó ni uno. Solo pa comer en el Mc Donald. Y llegamos alucinados a la casa.
C: Es que fue el lujo de tu primer sueldo, de comprarte todo lo que queríai. Y pagarlo todo en efectivo más encima.

¿Y toda la plata se la gastaron en ustedes? No le compraron nada a sus mamás.
C: Sí, obvio, nos dimos lujos en familia. Les arreglé la casa a mis papás, les compré cosas.
D: No me gusta decir las cosas que le compramos ni la plata que ganamos. Pero, por ejemplo, le compré living comedor nuevo, pero para qué entrar en detalles. Pero antes era tan distinto. Jamás habría podido hacer esto.

¿Cómo era antes?
D: Trabajábamos en puras hueás. Un tiempo estuve trabajando como vendedor en una tienda en Meiggs pa navidad.
C: También hacía lo mismo. Trabajaba un montón para gastármela de una y quedarme pato.

Debe ser heavy recibir de un día a otro un sueldo de millonario
C: Que un día a otro te llueve la plata, de todos lados te inviten a carretear, es fuerte. Que todo sea gratis, que todos te recalquen que eres el mejor, obviamente, te nublai.
D: Yo creo que fue mucha, muuucha, demasiaaada, demasiaaada discoteques y luces. Fue mucho de todo y en poco tiempo. Que te pongan dos matones gigantes para que te cuiden, quedai loco. Era para haberse perdido más todavía. Teníamos todo en bandeja. Después fueron los autos. Y tuvimos que gastar la plata pagando choques, pagando cagadas.

¿De qué más se arrepienten?
C: De los excesos, los choques, la velocidad. Nunca fue de curados, porque sino no estaríamos acá. En los dos choques se habló de que andábamos curados, pero el parte marcó cero, cero, cero. Lo mío fue exceso de velocidad. Locuras. A mí me gusta la velocidad. Pero no quiero cometer el mismo error. No quiero morirme. Pero imagínate, de un día a otro tener auto, feroces naves, rajao… es loco. Te vai a la chuuucha. Puro carrete.

¿Dónde se iban?
D: En esa época todo era arriba, Las Condes, Sala Murano. Atacábamos de Plaza Italia pa arriba. Allá éramos y somos el boom de las cuicas. De hecho la bandera nuestra está puesta allá, en Plaza Italia pa arriba, en Plaza San Enrique, también. Dash y Cangri colonizaron el barrio alto.

¿Cómo?
C: Ahora la mayoría de los cuicos usan estos gorros. Lo conseguimos, lo conseguimos. Es re chistoso, pero los cuicos nos tienen re buena.
D: Adonde vayamos se sacan fotos con nosotros, ya sea en Las Condes o La Reina. El fin de semana fuimos hacer un evento al colegio Verbo Divino. Estábamos ahí y eran tres mil rubios- rubios vacilando con nosotros. Dejamos la patá.
D: Las chiquillas con las manos arriba, jajaja. Todos, no te miento, eran rubiecitos. Nosotros con el Seba éramos los únicos negros. Eran puros cuicos. Al otro día me metí al tuiter y enganché todos los tuiter de las cuicas. Jajaja es que me encantó. Era increíble porque típico cuando un flaite como uno está allá, te miran los gorros y se asustan, nadie te habla. Pero ahora eso no pasa con nosotros.

LOS CUICOS

Antes decían que les encantaría haber traído un cuico al barrio para que vean la realidad. ¿Cómo es su realidad?
D: Mí barrio es tranquilo, piola. Antes era más desordenado. Quizás está piola porque estoy yo, jaja.
C: El mío es más brígido, pero ni tanto. Es como todas las poblas, con delincuencia, con chicos con pistolas, con drogas, asaltos, pero como todas. Es más desordenado.
D: Pero en todo caso los cuicos han venido pa acá y les he mostrado mi casa. Y ningún comentario mala onda. Todas las chiquillas de la serie han pasado por acá, jaja (hace un gesto como si vinieran hacia él).
C: De hecho, mi polola es de allá, de allá arriba, de Las Condes, del Apumanque. Y viene pa acá.

¿Pero son pololeos de verdad o para la cámara?
C: De verdad. De hecho recién se fue de mi casa. Nada es maqueteao. Nada es falso de lo que mostraron en la tele.

O sea, quedaron más asegurados: fama, plata, autos y pololas.
D: Agarramos por todos lados…
¿Se sienten embajadores de los flaites?
D: No sé si tanto como eso.
C: Yo sí. La juventud cuica nos agarró buena. La otra vez leí una encuesta que decía que para las pelolais nosotros éramos el fruto prohibido, el lado salvaje, pero demostramos que somos tolerantes, jajaja.

¿Cómo son las cuicas?
D: Amistosas. Hablan como assíiiii (trata de poner voz de cuica).
C: Las cuicas hablan divertido. No dicen leschuga, sino que letchuga… Nos copian las palabras que inventamos y le suenan divertidas. Es chistoso. Las cuicas igual te escuchan más.

¿Por qué más?
D: Es que somos lo nuevo. No creo que quieran estar con puros rubios que hablan con la papa en la boca. En cambio, nosotros somos la acción.
C: Acá las minas son buenas pa la cháchara y no te escuchan ná.

No los aburre ser embajadores de los flaites…
D: Para nada.
C: Es que cuando demostramos que los del barrio sí podíamos surgir, salir adelante a punta de esfuerzo, nos tomaron como ejemplo, entonces, es una alta responsabilidad.

¿Antes de ser famosos, conocían el barrio alto?
D: No, pa nada. De Plaza Italia pa arriba nos llevaban detenidos. Ni siquiera íbamos pa allá. Pero ahora no, es yuju, todo pasando, discoteques, minas.
C: Demostramos que la gente es tolerante. Derribamos las barreras que decía que los cuicos y los flaites no podían juntarse.

Del mundo cuico, ¿qué les llamó la atención?
D: Todo es tan distinto. Por ejemplo, la mayoría de los cuicos no tienen tanto afecto por los hijos.
C: Como que los hijos se crían más con la nana. De hecho, tienen un problema, se acongojan, y dicen altiro “ay, voy a llamar a mi nana”. Y uno en lo primero que piensa es en la mamá. Eso es distinto, me sorprende. Los papás se van de vacaciones, fuera de Chile, y los hijos aquí tirados, pero con plata. Y los papás no tienen idea de lo que están haciendo. Acá, en cambio, las mamás son terrible metidas. Te llaman por cualquier cosa.

Antes de conocer a los cuicos, ¿envidiaban sus vidas, querían ser como ellos?
D: Sí. Ahora doy gracias por haber nacido aquí. Es muy complicado la vida de los cuicos. Tienen los medios colegios, las medias casas, pero acá tienen un cariño real por la familia.
C: Tienen más plata, pero más problemas.

¿Por qué hay tanto odio hacia los flaites?
C: Hay flaites que se portan mal. Es típico que digan ¿quién te asaltó?, los flaites, ¿quién te miró feo?, los flaites, ¿quién salió en la tele robando?, los flaites. Y todos piensan que los flaites somos todos iguales. Pero no es así. Igual tengo amigos que roban pero para ayudar a sus familias. Porque no tienen oportunidades como uno y eso los obliga a delinquir.

¿Ustedes podrían haber seguido ese camino?
D: No sé…
C: Pero estaba a la vuelta de la esquina.

LAS DROGAS

Otras cosas que se dijo es que andaban metidos en drogas.
C: Sinceramente, no. Si estái haciendo algo malo, ¿vai a dejar que dos minas te saquen fotos y después las suban a Facebook?, no, hay que pasarse pa gil. Además que a Canal 13 les pedimos que nos hiciera los exámenes de pelo y dio negativo.

¿Pero han probado marihuana?
C: Recuerda que éramos flaite y venimos del barrio. De hecho ¿querís fumar?, jajaja. Pero nada. Antes éramos unos chicos rebeldes y después cambiamos.

¿Hasta cuándo fueron rebeldes?
D: Hasta antes de la tele.
C: Éramos desordenados. Andábamos haciendo desórdenes en las calles, hueveando. En esa época fumábamos marihuana. Pero quién no lo ha hecho. Yo creo que en la tele todos han probado la marihuana, sólo que son cartuchos.

¿Nunca han probado la coca?
C: La he probado, pero como todo el mundo, pero no me llama la atención. Acá en el barrio la lleva la marihuana. Y ahora que estamos famosos nos pasan ofreciendo. Ahí uno tiene que ver qué tan fuerte es. Yo, personalmente, tengo las cosas claras. Y el Maicol también.

¿Qué los hizo cambiar de opinión?
C: Cuando vimos que nuestras mamás estaban sufriendo caleta.
D: Estaban sufriendo mucho por lo de los choques, por lo que hablaban en la tele. Y las mamás se deprimieron. Querían llamar a la tele para defendernos. Y la misma gente es cruel. En la calle, les decían “así que tu hijo se está drogando en un hotel”. Es brígido porque no sabían qué responder.

LA TELE

¿Qué es lo malo de la tele?
C: Que la farándula te juzgue sin saber.
D: la farándula es asquerosa. Está bien, no somos unos angelitos, pero te inventan cualquier cosa. Y, en ese sentido, en la televisión, es tu palabra contra la de ellos. Para qué vamos a andar con cosas, la televisión es mucho más creíble que un par de flaites defendiéndose.

No sienten que la TV los utilizó y que los botó como si nada…
C: No. Canal 13 es como la segunda casa nuestra. Sin ellos, no estaríamos dándote esta entrevista y teniendo la vida que llevamos ahora.

A Perla la dejaron de lado cuando quedó embarazada…
C: Pero esa fue otra cosa. Uno no sabe los problemas que tuvo con el jefe. A lo mejor el embarazo fue la gota que rebasó el vaso.

Se imaginan qué estarían haciendo ahora si nunca hubiesen sido famosos. ¿Por ejemplo, cómo habría sido este verano?
D: Hubiese sido más piola. Con la llave abriendo el grifo. Todos corriendo, manguereándose en la piscina municipal de Maipú.
C: O habríamos tenido sus salidas a la playa, al Quisco, a Cartagena.

¿Cómo ven sus futuros?
D: Súper. Ahora vamos a grabar nuestro segundo disco. Se nos va a acabar el contrato y ya nos llamaron de otros canales para hacer algo. Queremos estudiar actuación. Queremos comprarnos una casa. Demostrar que podemos sobresalir por cosas buenas y no cagazos.
C: También nos queremos tatuar Dash y Cangri en el zobra, o sea, en el brazo.

¿En serio?
C: Pensábamos hacernos un micrófono. Es que esta amistad es lo mejor que nos ha pasado. Qué mejor que salir del barrio juntos, vivir la experiencia de la fama juntos, la experiencia de ganar plata juntos, viajar juntos, ir a eventos juntos, conocer todo Chile Juntos. ¿Cómo no va a haber un grado de complicidad al tener el mismo tatuaje?