¿Alien o humano? Realizan pruebas de ADN a esqueleto de 15 cm. encontrado en Chile


Vía Sopitas.com
Hace 10 años, en el desierto de Atacama, en Chile, fue encontrado un pequeño esqueleto de unos quince centímetros. Muchos aseguraban que era una estafa, otros que era el feto abortado de un mono y otros juraban que se trataba de un alienígena momificado. Recientemente se le realizaron pruebas de ADN para ver qué era.

El esqueleto fue encontrado cerca de una iglesia el 19 de octubre del 2003.

Para resolver el misterio, científicos de la Universidad de Stanford le realizaron varias pruebas al pequeño humanoide durante seis meses. Los pormenores de esta investigación, forman parte del documental Sirius, que se estrenará próximamente a nivel mundial y cuyo tema central es el fenómeno OVNI.

Muchos entusiastas de estos temas estaban ansiosos por saber si finalmente habría una prueba irrefutable de la existencia de los extraterrestres. La cabezota, los ojotes, dientes duros, y la anatomía flaca y escamosa de esta criatura, hacia que muchos relacionaran al cadáver con un ser de otro mundo.

Tras los estudios, se encontró que a diferencia de los humanos, este cuerpo del tamaño de un lápiz tenía nueve costillas, además de una protuberancia extraña en su cabeza. Una muestra de este espécimen fueron analizados desde septiembre del 2012.

“Obtuvimos un excelente material de ADN mediante la disección quirúrgica de los extremos del humanoide. Estos materiales fueron los analizados”, comentó el Dr. Steven Greer, médico, divulgador y fundador del proyecto, quien junto a su equipo determinó que el origen del humanoide de Atacama sigue siendo un misterio. Geer también dejó muy en claro que contrario a lo que muchos podrían pensar, el organismo es real y no se trata de ninguna broma.

Sin embargo, las pruebas determinaron que aquel cuerpo es la “interesante mutación” de un humano de sexo masculino que sobrevivió hasta los seis y ocho años.“Es humano, más cercano a los humanos que los chimpancés. Vivió hasta la edad de seis a ocho años (…) Obviamente respiraba, comía, realizaba funciones metabólicas”, señaló Garry Nolan, director del área de biología y células madre, en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en California.

Aun no se determina el tamaño que este individuo pudo haber tenido al nacer. A nosotros eso de este esqueleto que era un humano-mutante-pequeñito-y-cabezón (sin albur) no nos convence del todo, pero como dicen en los programas dirigidos a las señoras “la mejor opinión, la tiene usted en casita”.

The Clinic Newsletter
Comentarios