Vía Infobae

No sólo de hoces y martillos se valió la propaganda soviética, puesto que con el fin de situarse como un destino turístico en los países del bloque capitalista, -y con ello conseguir divisas para la revolución-, a partir de 1929 utilizó una serie de amables afiches para promocionar las bondades del país. A continuación una muestra de ellos: