La Agrupación de Detenidos Desaparecidos llegó esta mañana al Servel para exigir la renuncia del director del organismo, Juan Emilio Cheyre, luego de que saliera a la luz que en 1973 entregó a un convento a Ernesto Lejderman, hijo de dos extranjeros asesinados por una patrulla militar.

La vicepresidenta de la Agrupación, Mireya García, calificó como “patéticas” las declaraciones que ayer dio el ex Comandante en jefe del Ejército al programa El Informante de TVN, quien negó haber conocido las verdaderas circunstancias en las que murió la pareja. Además, dijo ser, al igual que Lejderman, “una víctima” de las mentiras de las autoridades de la época.

“Él no debería estar a cargo de una institución del Estado tan importante, base de la democracia. Que se deje de tanta negación y de un vez por todas enfrente lo que sabe, porque él no fue un accesorio en esto, él fue parte de la política represiva”, expresó García frente a las cámaras del canal 24Horas.

Junto a ella, al momento de hacer entrega de una carta para formalizar la petición de renuncia, se encontraban la nieta del Presidente Salvador Allende y candidata al Parlamento, Maya Fernández, la viuda del sociólogo José Manuel Parada, Estela Ortíz, y la vicepresidenta del Partido Socialista, Carola Rivero.