Guillermo Rodríguez, es jefe de las Milicias de Resistencia Popular del MIR, acusa haber sido envenenado con la toxina botulínica, o botulina, en diciembre de 1981 junto a otros siete reclusos de la cárcel de Santiago.

En entrevista con El Dinamo, Rodríguez dice que la versión oficial de la época fue ingesta de comida en mal estado y que incluso se mencionó como culpable al “pájaro verde”, licor artesanal que preparaban los reos en los recintos penitenciarios.

Por esta razón, el ex Mir anuncia una querella en contra de Ingrid Heitmann, la ex directora del Instituto de Salud Pública que hace pocos días reveló que el 2008 destruyó ampollas de butolína que escondidas en los subterráneos del organismo.

“No puede ser que una funcionaria de ese nivel no sepa que existen procesos abiertos y haya optado por destruir pruebas”, dice.

“Ella dice que destruyó una cantidad de botulínica y eso me parece aberrante. Yo advierto, me voy a querellar contra ella. No puede ser que una funcionaria de ese nivel no sepa que existen procesos abiertos y haya optado por destruir pruebas”, agrega Rodríguez.

Según el “Ronco”, el 8 de diciembre de ese año fueron envenenados en la comida y al día siguiente, el doctor a cargo en la Penitenciaría le dijo que habían sido intoxicados con botulina. Dos de sus compañeros murieron con la intoxicación.

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