Dwayne Yeager, un ciudadano de Florida e 31 años, pasará a la historia como uno de los mayores esforzados por no ir a trabajar después de un día de farra.

Lejos de decir que estaba enfermo, no encontró nada mejor que avisar en el trabajo que le habían robado y llamó hasta a la policía para probarlo.

«La puerta está abierta y las ventanas de la habitación de mi hijo también. La televisión está en el suelo», dijo Yeager, y agregó que los ladrones habían arrancado en Honda Civic blanco, en una llamada a la Policía, según The Times.

El problema vino cuando la policía llegó a su casa y no encontró signos de que hubieran forzado la puerta. La guinda de la torta vino cuando las cámaras de vigilancia lo echaron al agua y mostraron que fue él mismo quien se “robó” en el hogar.

Ante eso, Yaeger no tuvo otra que confesar: el día anterior había tomado tanta cerveza que no quería ir a trabajar. El resultado: se fue arrestado por dar información falsa a la policía.