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El ex director de Penta Hugo Bravo llegó esta mañana a la Unidad de Delitos de Alta Complejidad de la Fiscalía Oriente a prestar declaración en calidad de imputado, en el marco de la investigación por cohecho, lavado de dinero y delito tributario que sustancia el perseguidor Carlos Gajardo. Consultado a la entrada no quiso hacer comentarios.

La diligencia es una arista del llamado caso FUT, donde actualmente están formalizados una serie de ex funcionarios del Servicio de Impuestos Internos (SII) que ayudaban a lograr devoluciones ilegales que hasta ahora suman más de 2.500 millones de pesos y casi 200 querellados por el Consejo de Defensa del Estado (CDE) y el Fisco.

Bravo llegó acompañado de su abogada, Catherine Lathrop Rossi, para responder las preguntas de Gajardo, luego que el ex jefe del SII oriente Iván Álvarez, reconociera que operaba con él y sus sociedades con el fin de recuperar dineros ilegalmente. Por este trabajo, reconoció Álvarez recibió el pago de 4 millones en las oficinas de Penta de parte del contador del holding Marcos Castro.

Sumado a lo anterior, también está la confesión del martillero público Jorge Valdivia, quien era el reclutador de “clientes” para rectificar las declaraciones de impuestos. Fue este último quien vinculó a Bravo con los ilícitos indagados por la fiscalía.

Hay que recordar que Bravo se encuentra denunciado por el SII la semana pasada, luego que se acreditara que logró devoluciones ilegales por más de 260 millones. Hasta ahora se sabe que Bravo mantenía dos sociedades. Se trata de Challico y Santa Sarella, que están en la mira de la fiscalía por delito tributario y ligadas a Penta.

Gajardo, además, indaga a otras sociedades del grupo Penta. Una de ellas es Penta III donde Bravo era representante junto a otro ex director. Se trata de José Gandarillas, ex director de Penta Security. Ambos cedieron los derechos de la sociedad “Espartaco”, precisamente al martillero Valdivia, de acuerdo a la información publicada por La Segunda.

Parte de esta información es revisada por el fiscal, luego que la semana pasada allanara las oficinas de Penta, llevándose computadores, libros de contabilidad e información sobre las llamadas “sociedades basura”, donde se sospecha que los ejecutivos del holding entre ellos Bravo, mantendrían actuaciones tributarias ilegales.

Al cierre de esta nota, Bravo continuaba declarando ante el fiscal.