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La ola de nombres de figuras que aparecen vinculadas a Soquimich por haber entregado en alguno de los años investigados por la Fiscalía alguna boleta a la empresa continúa creciendo, aún cuando no hay constancia de si en todos los casos que aparecen mencionados se está ante algún hecho irregular.

Ayer se conoció que Bancorp, ligada al ex Presidente Sebastián Piñera habría emitido 16 facturas por un total de 340 millones de pesos entre agosto de 2009 y octubre de 2010 a la empresa presidida por Julio Ponce Lerou, lo que la entidad justificó como “servicios de asesorías financieras” que fueron prestados. También se supo que Giorgio Martelli, un conocido operador político que en 2005 se desempeñó como administrador electoral de la campaña de Bachelet, entregó boletas a SQM durante los años 2012 y 2013.

Y anoche la tormenta llegó, otra vez, a la UDI, luego de que se conociera que Constanza Farías, esposa del timonel interino, Javier Macaya, emitió una boleta en 2012 -año que no es electoral-, por $5 millones a SQM. Se trataría, explicaron fuentes cercanas al parlamentario, de cinco auditorías a juicios que realizó la abogado de la Universidad Católica por tres meses y por los que cobró un precio de mercado.

“Se trata de servicios prestados por ella como abogada. Es una buena profesional y yo nunca he interferido en sus decisiones laborales”, explicó el parlamentario a The Clinic Online.

“Es lamentable que Constanza, de quien siento un profundo orgullo por ser una profesional exitosa, tenga que pagar los costos de que yo esté expuesto al legítimo escrutinio público. Ella prestó los servicios que se le pagaron el año 2012. Que una mujer en pleno siglo XX trabaje en su profesión sin preguntarle al marido, no debiera ser cuestionado, menos cuando no existe ningún elemento que haga presumir algo malo. Espero respeto por ella y por mi familia”, dijo Macaya.

Otras fuentes de la tienda destacaron que la información podría perjudicar la posibilidad del diputado de disputar la presidencia, aunque un legislador aseveró a este medio que “no puede que ser que porque un familiar de alguien trabajó en una empresa que aparece investigada se asuma que hay algo raro, es absurdo”.

Con todo, desde el círculo de Macaya admiten que la información podría ser utilizada para forzar un acuerdo que beneficie la postulación de consenso de Hernán Larraín.

Este escenario no era predecible el martes, cuando los diputados Ernesto Silva -quien renunció a la testera hace unas semanas en medio de cuestionamientos por su vinculación al caso Penta-, María José Hoffman, Juan Antonio Coloma, Gustavo Hasbún, Felipe Ward, Gustavo Squella, Jaime Bellolio y José Antonio Kast se congregaron en la oficina de Macaya a revisar los escenarios posibles y concluyeron que iban a respaldar al diputado para que continúe en la testera hasta terminar el periodo de Silva al menos. En aquella cita también destacaron que hay avanzadas conversaciones con el senador Juan Antonio Coloma para que asuma una vicepresidencia y analizaron la opción de que Ward quede como secretario general, aunque este puesto aún no estaba zanjado.

Ayer mismo Macaya había manifestado públicamente su disposición a ser candidato a la testera, la que aún mantendría, aunque todo depende de qué tan duro le pueda pegar esta nueva información.