05 de Septiembre de 2013/ SANTIAGO ,durante el septimo capitulo del programa Vertigo, que se realiza en los estudios de Canal 13  FOTO: JOSE FRANCISCO ZUãIGA/ AGENCIAUNO

La actriz argentina Cristina Tocco recordó un hecho que pese a que ocurrió hace 30 años, ella aún mantiene en su memoria como si hubiese ocurrido ayer. Se trata del día en que el ex jefe operativo de la CNI, Álvaro Corbalán, se le acercó a invitarla a salir, pero se llevó un rechazo en seco.

El relato se produce en medio del lanzamiento del libro “Álvaro Corbalán, el dueño de la noche”, donde se reflotan amoríos e historias faranduleras de uno de los personajes mas crueles de la Dictadura.

Dicho libro señala que Corbalán se paseaba como dueño y señor por los canales de televisión y logró construir ciertas relaciones con algunos actores y artistas de la época, de hecho le gustaba coquetear con chicas ligadas al espectáculo: “Mientras de noche carreteaba con su trajes elegantes y tocaba la guitarra, torturaba y cometía crímenes atroces”, señala Felipe Robledo, uno de los cuatro periodistas que trabajaron en el material.

Pues bien, en conversación con el diario Las Últimas Noticias, Cristina Tocco narró que “cuando él se me acercó, en 1986, yo no lo conocía, no sabía quién era”.

La actriz relató que “yo estaba en la Casa de Cena, un tradicional restaurante cerca de Plaza Italia famoso por abrir de noche, junto a un grupo grande que venía del teatro. Era muy tarde y para pasar el toque de queda estábamos haciendo hora. En un momento llegó ese señor, Corbalán, que conocía a algunos en mi mesa y se empezó a acercar hasta quedó al lado mío”.

Tocco reconoció que en ese momento el ex CNI fue muy caballero y gentil, a su vez que señaló que no perdió segundos en invitarla a salir: “Fue muy simpático, nada grosero. Me dijo que me había visto actuar y que podíamos coordinar para cenar juntos. Le dije que no porque tenía novio y además no me pareció atractivo”.

La argentina reveló que luego del rechazo y el portazo de lleno que se llevó Corbalán, “él me miró y comentó pucha, qué pena y se fue. Después se me acercó alguien y me dijo con quién estaba hablando. En ese momento me aterré, me maté de susto. Pensaba por favor, que no insista”.

La trasandina aseguró que “por suerte” Corbalán no volvió a jotearla, “se ve que no le interesé demasiado. Mal por mi ego, pero bien por mi propia seguridad”, destacó.

Al ser consultada por la imagen que le dejó Corbalán, la Tocco contestó que “parecía muy normal. Después de eso los bailarines de Maripepa me contaban que tocaba bien el piano. Y escuché también a gente de la televisión diciendo que él imponía a su gente. Era capaz de desdoblar su personalidad y, como me relataron a mí, era capaz de ser muy cálido y simpático, mientras en otros momentos desarrollaba su actividad tan cruel”.