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El fin de un ciclo histórico, del movimiento político y social más importante de toda su historia, es lo que a juicio del columnista del diario El País de España, Héctor E. Schamis, vota la Argentina en las elecciones presidenciales del próximo domingo 25 de octubre cuando se midan en las urnas Daniel Scioli, Mauricio Macri, Sergio Massa, Margarita Stolbizer, Nicolás del Caño y Adolfo Rodríguez Saá.

En su editorial titular “El fin del peronismo”, Schamis sostiene que “Hidra omnipresente, es el peronismo. Y, claro, hay peronistas en el oficialismo, peronistas en la oposición —“Cambiemos”— y peronistas en el cambio a medias. El oficialismo es el “Frente para la Victoria”, noción que remite a la elección de 1973, aquella que terminó con 18 años de proscripción. El PRO de Macri, por su parte, inaugura el monumento a Perón rodeado de ilustres peronistas, además de los que ya tiene en sus filas. Y el cambio a medias se llama “Frente Renovador”, evocando a la Renovación Peronista de los ochenta”.

“Hay peronistas en todas partes y sin embargo la palabra “peronismo” no aparece en ninguna de las boletas. Tampoco “Partido Justicialista”, su vehículo electoral. En las boletas del oficialista Frente para la Victoria se ve una foto de Perón en simetría con una de Néstor Kirchner. Una desproporción para crear un mito actual, más que para recrear el mito del ayer. Esa es toda la simbología peronista que los argentinos verán el próximo 25 en el cuarto oscuro. Tómese como un señalador”, opina.

En sus palabras, “si hay peronistas en todas partes, es precisamente porque el peronismo ha perdido toda cohesión. Su diáspora es el síntoma más elocuente de su propia fragmentación, detrás de la cual ha arrastrado a todo el sistema político argentino. Queda solo el post-peronismo, una identidad difusa con un legado específico —la igualdad— que todos buscan capitalizar. Ello no hace más que confirmar su disolución como fuerza política organizada”.

En síntesis, asegura que los comicios de siete días más tienen que ver con que Argentina “no vota qué versión de peronismo elige”, sino que más bien “vota al post-peronismo, sobre las ruinas, setenta años mas tarde, del que fue el movimiento político y social más importante de su historia. Si la inevitabilidad de esa misma historia explica ese final, debe recalcarse que fue el kirchnerismo quien escribió su certificado de defunción. “El gigantesco desafío que enfrenta Argentina es encontrar un nuevo régimen político”, cierra.