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Durante este año la Universidad de los Andes comenzará a impartir la carrera de obstetricia y puericultura. La noticia provocó diferentes reacciones y sobre todo cuestionamientos hacia su malla curricular.

La presidenta del Colegio de Matronas y Matrones de Chile, Anita Román, en conversación con The Clinic Online, se pronunció al respecto y manifestó su rechazo a dicha iniciativa por considerar que no cumple con los estándares necesarios para formar buenos profesionales. Además, hizo un llamado a los futuros estudiantes para no postular a esa institución.

Una de las principales críticas de la dirigente es que la nueva carrera no va a incluir la aplicación práctica de contenidos relacionados con la planificación familiar y métodos anticonceptivos.

Román precisó que se reunió con María Consuelo Cerón, decana de la Facultad de Enfermería y Obstetricia, y con el rector del plantel, José Antonio Guzmán, para conversar sobre el tema. “Ellos dijeron que la carrera estaba fundamentalmente centrada en un ideario opus dei y, por lo tanto, iban a enseñar planificación familiar de forma teórica pero no práctica. Es como si las matronas aprendieran a asistir partos leyendo libros, eso es imposible en las carreras de salud”, señaló la dirigente en conversación con este pasquín.

En esa línea, agregó que tras consultarle a las autoridades de la casa de estudio sobre qué ocurriría con la enseñanza del uso de preservativos, recibió como respuesta que los alumnos “no iban a tener ese tipo de clases, porque eso se puede aprender por Internet”.

Para Román es fundamental que al momento de entregar conocimientos a futuros profesionales, no predominen influencias religiosas. “Todas las universidades tienen la misión de formar profesionales con valores, pero algo diferente es tener un argumento religioso preponderante al momento de impartir carreras”, puntualizó.

En ese sentido, calificó como “crónica de una cesantía anunciada” la situación que vivirán los estudiantes que deseen optar por este plantel como escuela de formación, porque “no podrán trabajar en el servicio público, pues la salud sexual y reproductiva está a cargo de las matronas y matrones de este país (…) hacemos un llamado para que no se inscriban en esta universidad porque no van a tener trabajo. Es un engaño”.

Por su parte, la Universidad de Los Andes se refirió a los cuestionamientos y manifestó su postura a través de un comunicado oficial. En el texto indican que “la malla curricular del programa Obstetricia y Puericultura responde a una completa formación profesional, de acuerdo a las necesidades que el país tiene en esta área de la salud, en la cual se incluyen todas las asignaturas que se requieren para una íntegra formación del futuro matrón/a”.

En segundo lugar, explican que en relación a los contenidos de planificación familiar y métodos anticonceptivos “sí serán impartidos y están considerados dentro de la asignatura de salud sexual y reproductiva y la línea de ginecología. No existe ningún contenido sobre planificación familiar y anticoncepción que no vaya a ser tratado con la profundidad que se requiere”.

Por último, enfatiza que “el ideario de la Universidad de los Andes es de público conocimiento, así como su trayectoria académica y profesional en el área de la salud, reconocida a nivel nacional”.

IDEARIO RELIGIOSO

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Para Román, una casa de estudios no debiera tener como justificación para no impartir los contenidos correspondientes a cada profesión, argumentos religiosos.

“Una universidad no puede tener una influencia religiosa al momento de formar a un profesional. Eso daña a la ciudadanía porque recibirán a alguien que no tiene los conocimientos mínimos y necesarios para resolver un problema”, destacó.

Así también lo cree Claudia Dides, Directora Ejecutiva de Miles Chile, organización no gubernamental que tiene como objetivo promover los derechos sexuales y reproductivos, en el marco de los derechos humanos. En conversación con The Clinic Online, la socióloga afirmó que el plantel “tiene derecho evidentemente a la libertad de expresión en la formación pero, por lo tanto, sus profesionales no podrán trabajar en el sistema público, porque aquí se entregan anticonceptivos a las mujeres y no teóricamente (…) no puede haber objeción de conciencia en esto”, añadió.

Para Dides, la no entrega de conocimientos de manera práctica va en contra de los derechos de las personas. “Ellos están dejando de lado todos los avances científicos y los avances en derechos humanos respecto a la salud sexual y reproductiva. Me parece que es un retroceso fundamental en la formación de profesionales que van a trabajar después en consultorios u hospitales públicos”, sentenció.

Por el momento, la presidenta del Colegio de Matronas y Matrones de Chile se encuentra solicitando una audiencia con la ministra de Educación y está al tanto del actuar de la ministra de Salud frente a este tema.

La Federación de Estudiantes de la Universidad de los Andes, presidida por Vicente Chomon, se reunirá este jueves con la directora de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la casa de estudios, María Isabel Núñez, para conversar sobre la situación y definir una postura que los represente como estudiantado.