Tira y afloja: Siete puntos que muestran la tensa relación entre supermercados y proveedores

Una arista revelada en el caso de colusión de los supermercados fue la relación con los proveedores, quienes actuaron como intermediarios para ponerse de acuerdo entre las grandes cadenas para fijar los precios de la carne de pollo. Expertos analizaron en La Segunda la relación entre ambos, revelando una trastienda para convenir el precio final, la ubicación al interior de los megamercados y hasta la devolución u ofertas inesperadas cuando un producto no cautiva.

Supermercados A1

Pagos en hasta seis meses:

Una de las prácticas más comunes de los supermercados es postergar el pago de los productos a quienes los fabrican. En el gobierno de Sebastián Piñera incluso se formó una mesa de negociación para arreglar el tema ante la ola de críticas. “Los plazos de pago son bastante extensos; pagan a los 90 o 180 días, e incluso muchos de los proveedores más pequeños se quejaban de que no tenían certeza de cuándo les cancelaban, lo que les dificultaba para llevar sus facturas al factoring, porque no se las recibían”, comentó a La Segunda el ex subsecretario de Economía Tomás Flores.

Negociación

Otro punto a destacar es sobre la negociación del precio del producto que comprarán los supermercados. En este caso, los expertos citados en la nota señalan que el supermercado tiene un poder sobre el proveedor porque es el único que le va a comprar su producto. “Los supermercados son los que ponen muchas veces las condiciones”, dice Luis Villalobos, de la Escuela de Comercio de la Cámara de Comercio de Santiago.

Ubicación estratégica

La ubicación de un producto al interior de un supermercado resulta tan crucial para la venta del mismo que a veces, según relatan los expertos consultados por La Segunda, algunos cobran por ponerlos en determinados pasillos o góndolas. “Las grandes cadenas tratan de estrujar harto los costos de productos que son más visibles”, dice el ex jefe jurídico de la FNE, Cristián Reyes.

Traslado

El negocio tiene puntos tan complejos como el llevar o traer los productos hacia el supermercado. En ese caso la discusión es quién los lleva, porque si un supermercado decide hacerlo el proveedor debe pagar por ello porque se trata de un servicio. En estos casos, incluso podría ser menos costoso para los proveedores que pagaran por ello que hacerlo ellos mismos.

Marcas propias

La entrada de los supermercados proveedores también es un problema de tira y afloja con las demás empresas. Es otro medio de presión, señala Villalobos, porque al supermercado su costo muchas veces es menor que el de la competencia. Pero esto, a juicio de expertos, es más debatible porque muchas veces son productos distintos pero de los mismos proveedores.

Ventas bajas y promociones

Otro problema graves ocurre cuando un producto no se vende lo esperado y el supermercado le pide al proveedor que se lo lleve de vuelta, que salga en un precio de promoción o que incluso se mantenga retenido. “Eso igual puede generar conflicto porque a nadie le gusta tener mercadería detenida”, dice Pizarro, investigador del Centro de Estudios del Retail de la Universidad de Chile.

Supermercados “limitados”

Como en todo negocio, los más grandes también dicen verse perjudicados en alguna medida. Según La Segunda“, en octubre pasado Cencosud alertó sobre la “base de proveedores” en Chile, que se caracteriza por estructuras de oligopolio o monopolio en algunos casos, lo que habría de limitar el poder de adquisición a los minoristas. El ex subsecretario Flores dice que “no es lo mismo una gran multinacional que un proveedor pequeño, porque el primero tiene poder de negociación y puede retirar un producto masivo”.

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