Longueira 03

A través de una carta publicada hoy en El Mercurio, el ex senador UDI Pablo Longueira se quejó que durante la semana se conocieran los correos electrónicos que mantuvo con el ex gerente general de SQM Patricio Contesse, mientras se discutía en 2010 el royalty a la industria minera.

Las comunicaciones digitales, hoy en poder del Ministerio Público, dan cuenta de la cercanía en el trato de Longueira con Contesse, pero además del nivel de influencia que existiría hacia los parlamentarios de la derecha, en el marco de esta ley impulsada por el gobierno de Sebastián Piñera.

Titulada “Tiempos para la fortaleza” Longueira asegura: “Me duele ver a la mayor parte de los dirigentes políticos tratados como delincuentes, atacados y escarnecidos”.

En todo caso, hay que recordar que Longueira ha sido citado en al menos dos oportunidades por el Ministerio Público para prestar declaración por los dineros aportados tanto en los casos Penta como SQM y en ambos se ha reservado su derecho a guardar silencio.

La carta, además, no sólo aparece en el contexto de los correos, sino también bajo la sombra de duda del financiamiento ilegal de SQM con más de 700 millones, tal como lo reveló este diario, a partir de un informe preparado por una auditora externa a petición de la minera no metálica.

Según el fallido candidato presidencial de la UDI, los correos son una revelación de antecedentes “parciales (…), sesgados, destruyen la reputación de los afectados, sin que jamás se sepa la motivación y la autoría de esta vulneración”.

En los mails Longueira buscaba saber, a su juicio, la opinión de la industria minera, en tanto un actor relevante de ese mercado a la hora de analizar los pro y los contra de la ley del Royalty, calificando su conducta como “un factor de acuerdos, diálogos y encuentros”

Su idea, explicó, era “concordar con todos los sectores políticos y con el mundo privado un royalty a la minería para subirles los impuestos a las empresas del rubro tras el terremoto y tsunami que asolaron a Chile en 2010”.

Y puntó: “Pedí conocer todos los puntos de vista, porque creo en el diálogo, y conversé con todos, sin imaginar que años más tarde esa búsqueda de información transversal para lograr consensos sería mirada por algunos como algo sospechoso o indebido”.

Longueira, además rejura que “nunca jamás” tuvo siquiera la intención de favorecer a un actor en particular y que enfrentará la investigación del Ministerio Público con “dignidad y fuerza”.