marcelo díaz a1

El vocero de Gobierno, Marcelo Díaz, disparó contra la violencia desmedida registrada en las distintas movilizaciones estudiantiles, pese a que juró entender completamente las demandas de los alumnos.

En conversación con radio ADN, el ex embajador de Chile en Argentina sostuvo que “entiendo como legítima la movilización estudiantil, desde esa perspectiva puede ser un socio en impulsar los cambios, pero eso tiene que hacerse de manera pacífica, de forma creativa como fue el año 2011”.

“La destrucción no es un camino”, recalcó.

El ex diputado profundizó en que los estudiantes “tienen que hacerse cargo que son movilizaciones que difieren de la creatividad, de la masividad del 2011, que fueron capaces de dar vuelta la agenda pública y que nos tiene hoy día haciendo la mayor reforma educativa de los últimos 40 años (…) Hay una diferencia en lo que fueron las manifestaciones de 2011 y estas manifestaciones estudiantiles, el lenguaje, el tono, no hay claridad de las demandas”.

A su vez, el secretario de Estado avisó que el gobierno aplicará “las acciones legales que la ley nos entrega, hay que exigir una conducta responsable del movimiento estudiantil”.

Ayer miércoles el vocero ya había señalado que “la gente está cansada de movilizaciones que terminan en destrozos y en hechos de vandalismo, creo que tanto lo que ocurrió con la Iglesia de la Gratitud Nacional como el Internado Nacional Barros Arana marcaron un punto de inflexión respecto del repudio ante este tipo de actos”.

Agregó que “hemos tenido abiertas las puertas para el diálogo siempre, y nosotros repudiamos y rechazamos, como lo hace la inmensa mayoría de los chilenos, las acciones de carácter vandálico que ha habido con ocasión de estas convocatorias”.

Cabe decir que la radicalización del actual movimiento estudiantil ha incomodado al Gobierno, tras la irrupción de alumnos en La Moneda haciéndose pasar por turistas, la toma del Mineduc, y el gallito con la intendencia por autorización de marchas. Un hecho que también se agrega es el saqueo de encapuchados a la Iglesia de la Gratitud Nacional y la destrucción del Cristo.