JULIO PÉREZ SILVA

El psicópata de Alto Hospicio

Bajo el gobierno de Ricardo Lagos, la indolencia de las autoridades por la desaparición de adolescentes pobres en la comuna de Alto Hospicio, Iquique, facilitó los crímenes de Julio Pérez Silva. El psicópata de Alto Hospicio, principal asesino serial del país, fue autor de 14 asesinatos, violaciones y un homicidio frustrado. Mientras trabajaba como taxista, ofrecía a las menores llevarlas gratis, posteriormente las secuestraba y las llevaba al desierto, donde las golpeaba, violaba y luego las lanzaba por piques mineros para hacerlas desaparecer, hasta que Bárbaba Núñez logró sobrevivir al ataque, pedir auxilio e identificar a Pérez, quien fue detenido al día siguiente. El psicópata de Alto Hospicio d está condenado a cadena perpetua calificada.

El padrastro asesino
Florencia PDI

El viernes pasado, Florencia Aguirre, una niña de 9 años fue asesinada brutalmente por su padrastro en Coyhaique. Durante ese día, ebrio, Christian Soto asfixió a la pequeña colocando una bolsa plástica en su cabeza. Cuando Florencia estaba inconsciente, la introdujo a un basurero y luego la trasladó a la leñera de su casa. Luego, extrajo combustible de una motosierra y roció su cuerpo. Aún respiraba cuando le prendió fuego. Ya estaba muerta cuando cavó un foso en el mismo lugar y enterró sus restos. El crimen desató la indignación social y se convocó a la masiva marcha Ni Una Menos en contra de la violencia de género.

El carnicero de Lolol
LOLOL

Óscar López Rodríguez, un anticuario de la VI Región, conocido en la zona porque solía pasear en bicicleta con su perro. En julio de 2012, decapitó con un machete a la profesora María José Reyes. La mujer estaba vacaciones en la comuna de Lolol, cuando ingresó con sus dos hijos de 19 y 15 años a curiosear antigüedades en la tienda de López. Pero la jornada de descanso se volvió una pesadilla de terror. Apenas entró a la tienda, el carnicero de Lolol, como fue bautizado, la atacó con un cuchillo y la arrastró hasta el patio. Mientras sus hijos gritaban, le cortó la cabeza y la exhibió como un trofeo. En cosa de minutos, Carabineros llegó al lugar y lo abatió a tiros. Durante las pericias, se encontró otra cabeza en un cajón y un cuerpo enterrado en el patio.

Te sacaré los ojos
Nabila Rifo

El 14 de mayo un ataque bestial sacudió al país. Cerca de las seis de la mañana, en Coyhaique, tirada en las calles Lautaro con Monreal, Nabila Riffo era golpeada cuando dos jóvenes vieron la escena y alertaron a Carabineros. Nabila estaba completamente golpeada, ensangrentada y desorientada. Su agresor, que se presume fue su pareja Mauricio Ortega, le había arrancando los ojos. Riffo sobrevivió al ataque, pero nunca más volverá a ver.

En septiembre de 2013, también en extremo sur del país, en la ciudad de Punta Arenas, Carola Barrías fue atacada por su expareja Juan Ruiz Varas, con un cuchillo le arrancó los ojos y por los golpes quedó con fracturas de cráneo. Luego, la subió al auto y frente a ella mató a Mario Wolf y le disparó a Cladudio Sandoval en el cuello, quien quedó tetrapléjico. Ruiz estaba seguro que Barrías le era infiel. Después de los ataques, Ruiz huyó y fue ultimado por Carabineros de un balazo.

El Tila, el psicópata de La Dehesa
tila

En 2002, Roberto Méndez mantuvo aterrorizada a las mujeres del barrio alto. Su historial criminal comenzó con el brutal asesinato de su pareja Maciel Zuñiga, una adolescente de 16 años. El Tila la llevó a su casa, la golpeó salvajamente, la estraguló y acuchilló para descuartizarla. Trató de borrar los rastro del homicidio prendiéndole fuego. El cuerpo de Maciel apareció casi todo quemado sobre un colchón abandonado cerca de la población José María Caro. Durante ese año, antes que lo atraparan, ya había violado a cuatro mujeres. Fue condenado por la justicia y enviado a Colina II. Pero en diciembre de 2020, aprovechó un corte de luz y se ahorcó con el cable de una máquina de escribir.

El crimen de Alison
Alison Calderon

En marzo de este año, Alison Calderón de 17 años, desapareció una semana hasta que fue hallada enterrada en el patio de su colegio, el liceo Fray Luis Beltrán, en la comuna del Bosque. Su rastro se perdió cuando se reunió con Julio Miranda, exreo e hijo del cuidador del liceo, quien le había ofrecido marihuana. Durante el encuentro, Miranda la golpeó brutalmente para robarle una cadena y un celular, luego la enterró en el patio del colegio. El autor del crimen se escapó al sur, pero fue delatado por su expareja y un testigo que lo vio bajando de un bus en Puerto Montt.

El chacal de Carahue
En mayo de 2013, en la comuna de Carahue, Juan Rodríguez Llancapán, mató a su pareja de hace 11 años, Norma Bañares, y a sus tres hijos y un amigo de la familia. Durante la madrugada, mientras todos dormían, se levantó y armando con una hacha y un cuchillo asesinó a su mujer, sus tres hijos y el invitado.